miércoles, 24 de octubre de 2012

Aseguran que con meditación lograrían bajar los niveles de estrés y violencia en las cárceles

Aseguran que con meditación lograrían bajar los niveles de estrés y violencia en las cárceles
 
Un médico especialista estuvo en Mendoza dando un curso de meditación ayurvédica. Propuso enseñar esta técnica en ámbitos en donde el estrés y las ansiedades se viven al extremo tales como lugares de encierro o al personal encargado de custodiarlos.
 
Ansiedad, estrés, nerviosismo, irritabilidad, insomnio, falta de memoria o concentración; son aspectos con los cuales estamos habituados a vivir, pero no es una forma de vivir, lo que es pero, nos cuesta erradicarlo de nuestras vidas. Empresarios, docentes, amas de casa, estudiantes y mucho más aquellos que están en lugares de encierro, presos y sus propios carceleros, viven estas situaciones de estrés desbordantes.

La medicina ayurveda es un método científicamente comprobado que busca equilibrar nuestro cuerpo y mente. “La Medicina Ayurveda es un sistema  de Rejuvenecimiento y Salud apoyado formalmente por la Organización Mundial de la Salud por medio de la Resolución 50/40, que además lo recomienda  para ser aplicado por los Ministerios de Salud de cada país”, afirma el doctor Sergio Laís Suárez, un médico cirujano argentino que se dedica  a la práctica y proliferación de esta técnica desde 1978, además es cónsul general en el interior ad honorem de la República de la India.
 
La expansión de esta medicina comenzó a principios de 1980 en Estados Unidos, hay más de 20.000 médicos que la practican allí, también en Europa, Japón, Rusia y en otros lugares. En la India hay 500.000 médicos Ayurvédicos y decenas de hospitales
públicos que ofrecen diversos tratamientos de estas características.

Además en EE UU, Inglaterra, España, Suiza, Alemania, Italia, Francia y Holanda existen Clínicas y Spa Ayurvédicos donde se ofrecen terapéuticas para reversión del proceso de envejecimiento biológico, tratamiento de trastornos relacionados con el estrés y eliminación de radicales libres, principal causa de enfermedad y envejecimiento prematuro.

Laís Suárez es médico cirujano y oncólogo, en 1978 tuvo su primer contacto con este tipo de medicina por lo cual decidió viajar a la India a tomar un curso de un mes, que luego se transformó en una experiencia de casi seis meses.

“En los últimos 50 o 60 años unas 220 universidades en el mundo desarrollaron más de 700 estudios científicos que comprueban los beneficios mentales físicos y de comportamiento de las personas”, afirmó el profesional a MDZ.

“La meditación ayurvédica es una técnica antiestrés que se practica 20 minutos en la mañana y 20 minutos por la tarde,  tiene una increíble base científica que otorga beneficios tales como:

1- El desarrollo de la mente donde esta técnica permite el aumento de la creatividad de la inteligencia, habilidad de aprendizaje. La actividad eléctrica de las neuronas se torna coherente eso favorece la memoria a corto y largo plazo.
2- En el área de la salud el cuerpo gana un descanso como si hubiese dormido entre 6 y 8 horas porque el metabolismo baja al ritmo del dormir esto está comprobado”.
Según la explicación dada por el profesional, cuando dormimos logramos bajar el metabolismo de nuestro cuerpo a un 8%, esto nos permite a lo largo de 7 u 8 horas de sueño, recuperarnos. Sin embargo a veces ese sueño es interrumpido, no es profundo y no descansamos bien. Con una práctica periódica de la meditación ayurvédica en 20 minutos se consigue el mismo efecto de cuando dormimos 7 u 8 horas. Pero esto no significa que haciendo la meditación se suprime el sueño nocturno, esto hace que nuestro descanso sea más profundo y que nuestras energías y actividad s prolongue durante más tiempo con mejores resultados.

Experiencias en cárceles
Quienes están privados de su libertad sufren estrés, ansiedades, nerviosismos por su mismo estado de encierro. También lo padecen quienes tienen la responsabilidad de cuidarlos, los penitenciarios que están a su cargo. Sobre este particular, Laís Suárez dijo que en las cárceles de máxima seguridad de Ohio y otros lugares de Estados Unidos, se probó esta experiencia de medicina o método de ayurveda con un muy buen resultado, ya que ha reducido el nivel de violencia en el interior. En estos lugares, como así en los cuerpos policiales o guardiacárceles se imparte esta capacitación a numerosos grupos de hasta 1000 personas. Laís Suárez aseguró que esto él podría hacerlo en Mendoza sin costo alguno por este servicio.

Investigan si esta medicina ayuda en tratamientos oncológicos
En la Universidad de Ohio se está desarrollando en el departamento de oncología una investigación con productos oncológicos ayurvédicos, hasta el momento se ha podido determinar que estos productos reducen los tumores en animales. “Nosotros lo recomendamos a personas que ya hacen quimioterapia para recuperarse más rápidamente, sin dejar el tratamiento que tienen”, dice Laís Suárez.


Un caso para recordar

Desde su capacitación a fines de los 70, Laís Suárez se mantiene activo realizando cursos a los largo de todo el mundo tales como en Latinoamérica en algunos lugares de Europa y en la misma India.

Entre tantos pacientes y asistentes a sus cursos uno fue el que le llamó mucho la atención por los resultados inmediatos que se produjeron en esa persona. El hecho ocurrió a principios de los 80  cuando no hacía mucho que él mismo había descubierto la medicina ayurvédica, fue en un curso en un pueblo muy chiquito en la provincia de Salta que se llama Chicoana. “Estuvimos algunas semanas, mientras leía las fichas de los participantes veo que un señor había puesto como profesión “ex poeta”. Luego en la entrevista personal que tengo con él le pregunto porqué de esa denominación y me responde: “He estado muy estresado, un día me levanté y no tenía más creatividad para escribir”.

"El segundo día le pregunto cómo le había ido y veo que en su nueva ficha había puesto una flecha que decía “ver al dorso”, a lo largo de toda la hoja había escrito un poema bellísimo que nos leyó a todos los presentes. Realmente fue un momento muy emotivo”.


Quiénes pueden practicar este método

Laís Suárez afirma que desde los 4 años, una persona está habilitada para recibir este tipo de capacitación y no hay límites ni restricciones, “mi madre hoy tiene 97 años y hace diariamente esta meditación ayurvédica, vive sola, cocina y mantiene su casa perfectamente sin ayuda”, sostiene.

 Famosos que practican esta técnica
Esta medicina es muy antigua, sus comienzos se remontan a más de 5000 años atrás cuando dos famosos médicos de India compilan los tratados de Clínica Medica Ayurvédica y Cirugía Ayurvédica. Esta práctica también se usó para cirugías que incluyen rinoplastia, amputaciones, etc.

Madonna, Clinton, Paul Mc Cartney, Demi Moore, Miguel Bosé, Olivia Newton John en el extranjero y Nacha Guevara, Humberto  Roviralta, Cacho Buenaventura, Lucía Galán, varias modelos y actrices, han optado  por la meditación ayurveda para ganar en rejuvenecimiento, vitalidad y estabilidad interior.

Ayur= longevidad y Veda= ciencia.

El  organismo humano esta compuesto de tres  principios fundamentales mente-cuerpo conocidos como  principios metabólicos. Estos tres elementos- Vata, Pitta y Kapha- gobiernan todas las funciones psicológicas, fisiológicas y fisio-patológicas de la mente, el cuerpo y la conciencia de cada uno. La  proporción especifica de estos principios metabólicos en un individuo determinado al momento de la concepción, hace que esta persona tenga un estilo particular de funcionamiento  mental y físico.

También gobiernan funciones psicológicas y son responsables de emociones tanto
negativas como positivas. La Meditación es la base de esta medicina.



Pro Viviana García Sotelo
mdzol.com
23 de Octubre de 2012 |06:55
 

Trascender el reloj de arena

Trascender el reloj de arena

Por Luis Aubele / Especial para Buena Vida

Llevamos una gran carga (el pasado), que pasa por un punto diminuto y breve, el ahora, para dirigirse hacia un futuro generalmente ilusorio. La meditación como herramienta para lograr una plácida lucidez, para estar despierto en la vigilia.
Para el doctor Alberto Lóizaga, la meditación nos contacta con lo que realmente somos, luz y verdad

“La razón puede ser nuestra mejor amiga o nuestra peor enemiga. Hay una famosa frase que dice: ‘¿Qué quieres, ser feliz o tener razón?’”, reflexiona el doctor Alberto Lóizaga, autor de "Aptitudes que sanan, alcanzar la felicidad  a través de la meditación".

Agrega que la mente fragmenta la realidad en partes y eso crea una sensación de temor e inseguridad, a partir de lo cual vivimos asustados, creando una actitud defensiva o de enfrentamiento.

“La mente es como un reloj de arena que lleva una gran carga (el pasado), que pasa por un punto diminuto y breve, el ahora, para dirigirse hacia un futuro generalmente ilusorio. Trae del pasado una carga de cosas que pudieron ser y huye hacia un futuro creyendo que vamos a vivir  mejor. Y pasa por alto que lo mejor surge de nuestra propia presencia en el ahora”, detalla.
 
Lóizaga es médico clínico, psicoanalista e instructor de técnicas de meditación, tanto que incluyó esa práctica en la terapia.

Se graduó en el Concord College, en Kent (Inglaterra), fue jefe de residentes del Hospital de Clínicas y es docente de la UBA.

¿Cómo tendría que ser la actitud de la mente?
Cómo la de un paracaídas bien abierto, para sostenernos. Porque si la mente no se abre, si permanece cerrada, comienza a enredarse, a emitir juicios y a buscar culpables.

¿La mente no juzga en continuado?
En realidad, el juicio permanente es la tendencia habitual de la mente, pero si uno enjuicia siempre, se queda viendo sólo una parte de la verdad. Desconoce lo profundo, cree que enjuiciando va a encontrar la inocencia o una verdad, cuando es justamente lo contrario. Porque si uno tiene la tendencia a enjuiciar, a la larga también se sentirá culpable.

¿Cuál sería la salida?
En primer lugar, aceptar que cada ser humano es único y extraordinario, y capaz de crear su propia realidad. Que alcanzar la felicidad debe ser nuestra verdadera naturaleza. El ser humano intrínsicamente nace con todas las condiciones para encontrarse a sí mismo y ser felíz.

¿Qué le dice su experiencia como médico?
Justamente, lo que pude observar de común  en los seres humanos, más allá de la raza, de la edad, la política o la religión, es que todos queremos sentirnos conectados con un bienestar interior profundo de amor y paz, que es creativo, y nos permite crear nuestra propia realidad. Ahora se suele hablar de un gran cambio evolutivo.

¿En que consiste?
En una capacidad nueva, en activar el famoso quinto elemento. En vez de cambiar lo de afuera, elegir cambiar uno y lograr crear una comunión, una energía común con los demás hombres. El hombre es Homo sapiens, que significa que es capaz de saber que sabe, soltando la confusión de la mente.  La mente confunde porque trabaja con símbolos, con pensamientos y los pensamientos representan a la realidad con palabras. La salida es la técnica de la meditación.

¿Qué es la meditación?
Meditar es lo opuesto al concepto cartesiano “pienso luego existo”. Porque “eres quien escucha sus pensamientos, no eres lo que piensas”. Meditar no es la entrada a un lugar inaccesible para otros ni es privilegio de una sola persona que llega a esa trascendencia para luego relatar “lo que vio” a los demás, que vivimos en la sombra. Es una invitación a todo aquel que quiera ejercitarla a penetrar en un estado de alerta máxima, a una plácida lucidez, a un estar despierto en vigilia, a llegar a la paz profunda. Es regresar adonde no sabíamos que ya estamos, al alma.

¿Y qué es el alma?
Somos seres espirituales en una experiencia terrenal. Somos luz y sonido y seguiremos siéndolo, con o sin cuerpo. El alma es esa energía permanente que sostiene nuestra presencia, nuestro cuerpo y nuestra mente. El alma vive ahora. Es eterna, sin tiempo.  El alma es invisible a los ojos del cuerpo, pero puede reconocerse en nuestro interior por sus efectos: paz, expansión, luminosidad, plenitud, amor y comprensión. Cuando sentimos esto, es porque estamos alineados con ella. Alma y ser son lo mismo.

¿Una reflexión final?
Recordar algunas verdades del alma que ennumero en el libro. Somos amor incondicional. No necesitamos nada. No podemos fracasar. Nada está  separado de los demás. No somos ni seremos juzgados. Eres el creador de tu propia realidad. Eres luz e iluminas lo que miras. Eres sabio y capaz de crear riqueza. Eres feliz y capaz de hacer felices a los demás. Eres amoroso y nunca estarás solo. Eres generoso y nunca te faltará nada. Eres seguridad y puedes estar indefenso. Eres poderoso y humilde de corazón.

clarin.com
23/10/12 - 15:51 

viernes, 19 de octubre de 2012

La meditación reduce el estrés de los sanitarios de la Atención Primaria

La meditación reduce el estrés de los sanitarios de la Atención Primaria

BARCELONA, 15 Oct. (EUROPA PRESS)

Meditación   Hacer ejercicios de contemplación y meditación permite reducir el estrés entre los profesionales sanitarios de la Atención Primaria, consiguiendo paliar los efectos del síndrome del 'burnout' --trabajador quemado--, cada vez más extendido en este colectivo. 

   Así lo ha concluido una investigación realizada por el Instituto Universitario de Investigación en Atención Primaria (Idiap) Jordi Gol, impulsada tras detectar que el 42 por ciento de los sanitarios padece 'burnout', y que cerca del 28 por ciento siente una baja realización personal, ha informado el instituto en un comunicado.
   
Tras entrevistar a un centenar de profesionales de centros de Atención Primaria (CAP), los investigadores han detectado que todos los participantes mejoran sus síntomas tras aprender a entrenar su conciencia, mejorando la atención emocional y empatía.

   Los entrenamientos, llevados a cabo entre 2010 y 2011, han consistido en un programa de ejercicios de contemplación y meditación a lo largo de 50 horas repartidas en 17 sesiones.
   El 87,2 por ciento de los participantes ha declarado haber aprendido estrategias para afrontar mejor el estrés, por lo que todos ellos han optado por seguir practicando algún ejercicio al menos tres veces por semana.


¿Quién dice que es tiempo perdido?

Quién dice que es tiempo perdido

Sentarse sobre un cojín en el suelo, con las piernas cruzadas y las manos sobre las rodillas, con los ojos cerrados y haciendo nada, sino solamente respirar durante 20 minutos. La gente dice que la parte más difícil para meditar, es encontrar el tiempo para hacerlo. Lo anterior tiene sentido, ¿quién en estos días tiene tiempo para estar sin hacer nada? Realmente es difícil hacer nada.

La meditación nos da muchos beneficios: refresca nuestra mente, nos ayuda a comprender mejor lo que nos pasa, nos hace más prudentes y sensatos, nos ayuda a sobrellevar el estrés en este mundo con sobrecargas de información y comunicaciones. Pero si usted trata de justificar laboralmente el tiempo que invierte en meditar en el trabajo, aquí está el mejor argumento: ¡¡la meditación nos hace más productivos!!

La meditación nos hace más productivos, porque aumenta nuestra capacidad de resistir nuestros impulsos distractivos, los que nos roban la atención a lo verdaderamente importante. Las investigaciones al respecto revelan que la habilidad para resistirse a reaccionar por impulso, aumenta nuestra capacidad para relacionarnos con los demás, nos da autoconfianza y mejora nuestro desempeño en general. El hecho de saber resistirse a los impulsos, nos da habilidad para tomar mejores y más razonadas decisiones; además nos permite ser mejores intencionados en lo que decimos y en la forma en que lo decimos, porque nos hace pensar en el posible resultado de nuestras acciones, antes de realizarlas.

Además de todo lo anterior, nuestra habilidad para resistir un impulso, determina nuestro éxito para aprender un nuevo comportamiento y para desarrollar o cambiar un hábito. Probablemente el saber resistir a actuar por impulso es una de las más importantes habilidades para nuestro crecimiento y desarrollo, es una de las habilidades que la meditación enseña, pero al mismo tiempo, es una de las más difíciles de aprender.
Cuando uno se sienta a meditar relajándose cada vez más con cada respiración, dejando que todos los asuntos fluyan dejando nuestra mente en blanco y vacía, sólo queda el flujo de nuestra respiración y nuestro cuerpo se siente en paz, lleno de gozo y felicidad.

Cuando empezamos a meditar, mientras intentamos vaciar nuestra mente entre una y otra respiración, los impulsos distractivos empiezan a aparecer: nos da comezón en la cara y queremos rascarnos, se nos ocurren cosas relacionadas con nuestros asuntos "urgentes" y queremos interrumpir nuestra meditación para atenderlos, nos acordamos de las llamadas telefónicas que tenemos pendientes de hacer y queremos llamar de inmediato, nos percatamos de que el tiempo pasa y que tenemos muchos pendientes como para perder un minuto y de repente nos preguntamos ¿Qué estoy haciendo aquí sentado? Queremos abrir nuestros ojos para darnos cuenta en el reloj de los minutos valiosos que se nos han ido. Escuchamos a nuestros hijos discutir y queremos interrumpir nuestra meditación para intervenir. Aquí es en donde está el secreto: quisiéramos hacer todo eso que se nos estuvo viniendo a la mente, ¡pero no lo hacemos! En lugar de ello, cada vez que un pensamiento aparece, volvemos a hacer que nuestra mente se concentre en nuestra respiración.

La meditación nos enseña a resistir las ganas contra-productivas de hacer algo sólo por impulso. Y cuando notamos que es más fácil y más confiable crear un ambiente que apoya el logro de nuestras metas, en lugar de depender sólo de la fuerza de voluntad, nos damos cuenta del auto-control que nos da la meditación.

El auto-control que nos da la meditación se refleja en nuestro comportamiento. Cuando un empleado comete un error y nos da el impulso de querer gritarle, pero no lo hacemos porque nos percatamos de que lo mejor -para él y para la moral del grupo- es hacerle algunas preguntas y hablar del error de manera racional y gentil. O cuando queremos espetarle algo a alguien en una junta de trabajo, pero nos abstenemos de ello porque sentimos que es mejor escuchar atentamente lo que nos está diciendo. O cuando queremos comprar o vender algo basándonos solo en nuestras emociones y preferimos en cambio, fundamentar nuestra acción en algo racional y bien pensado, o cuando queremos estar revisando nuestro correo electrónico a cada rato, para ver que llegó, pero en lugar de ello nos concentramos en el trabajo que estamos haciendo.

El meditar a diario nos permite ejercitar el músculo de la fuerza de voluntad, nuestros impulsos no desaparecerán, pero estaremos mejor preparados para manejarlos y experimentaremos que los impulsos son solamente una sugestión y que nosotros estamos en control de ello. Esto no significa que nunca debamos actuar por impulso, claro que no. Los impulsos nos dan información valiosa, si sentimos hambre, es una buena seña de que necesitamos comer, pero también puede ser un indicador de que estamos aburridos o enfrentándonos a un trabajo difícil. La meditación nos da la oportunidad de practicar para desarrollar fuerza sobre nuestros impulsos para poder decidir sensatamente cuáles de ellos seguir y cuáles dejar que pasen de largo.

Si somos principiantes en la meditación, ¿Cómo le hacemos? Es muy simple: siéntese en una silla o cojín y ponga su espalda recta para que su respiración sea cómoda. Ponga una alarma que le indique cuando ya pasó el tiempo asignado para meditar, quince, veinte o treinta minutos. Cierre sus ojos, relájese y no se mueva, únicamente respire hasta que la alarma se active. Enfóquese en su respiración inhalando y exhalando. Cada vez que un pensamiento venga a su mente, déjelo de lado y vuelva a concentrarse en su respiración.


elsoldetorreon.com.mx

La meditación en el mundo

La meditación en el mundo



La meditación es una de las maneras de encontrar la paz interior, de expulsar todas las tensiones. Tradicionalmente la meditación en el mundo ha estado ligada a la religión, si hacemos un recuento prácticamente no existe religión alguna que no cuente con la meditación en el mundo como una de las maneras de entrar en contacto con la paz interior.

Quizá la meditación en el mundo más conocida por todos sea la meditación tibetana, perteneciente a la religión budista. Todos tenemos en la mente alguna imagen de los monjes budistas dedicados casi por completo a la meditación en el mundo. A través de este tipo de meditación en el mundo, los monjes budistas aseguran que son capaces de controlar sus emociones, incluso pueden controlar el dolor. No podemos asegurar que esto sea cierto, pero a juzgar por la apariencia de estos monjes algo de verdad debe haber.

Pero no es la única meditación en el mundo que existe. La propia religión budista cuenta con una variante de meditación en el mundo, la meditación Zen, que está considerada como una de las más indicadas para alcanzar la paz interior y para liberarse de los sentimientos negativos que podemos almacenar en nuestro interior.
Aunque cada vez es menos conocida, la meditación en el mundo perteneciente a la religión cristiana también existe. Es cierto que en décadas pasadas eran muchas las personas que dedicaban algún momento de su vida a la meditación en el mundo cristiana, pero hoy en día ha quedado prácticamente relegada a los eclesiásticos, ya son muy escasos los seglares que la practican.


elcorreo.com

viernes, 5 de octubre de 2012

¿La meditación te vuelve más comprensivo?


¿La meditación te vuelve más comprensivo?

Afirman que esta práctica desarrolla la habilidad para leer expresiones faciales y aumenta la actividad en las zonas del cerebro relacionadas con la empatía.

Quienes practican meditación tienen más habilidad para leer las expresiones faciales de los demás, y muestran más actividad en las regiones del cerebro relacionadas con la empatía, según un estudio publicado en la revista Social Cognitive and Affective Neuroscience.
Los investigadores, de las Universidades de Emory y Arizona (EEUU), seleccionaron a varios participantes sin experiencia previa en meditación. La mitad de ellos siguió durante 8 semanas un entrenamiento en la práctica de un tipo de meditación llamada CBCT (Cognitively-Based Compassion Training), mientras que el resto siguió talleres y debates sobre los beneficios del ejercicio físico para la salud. 
 
Antes y después del entrenamiento o de los talleres, todos los participantes realizaron un test de reconocimiento facial mientras se registraba por escáner su actividad cerebral.
 
Dicho test consistía en una serie de imágenes en blanco y negro que solo mostraban los ojos de diferentes personas, y los participantes debían interpretar las emociones y pensamientos en estos rostros. 
 
Los investigadores observaron que, después del entrenamiento, casi todos los voluntarios que habían practicado meditación mejoraban sus resultados del test en un 4,6 por ciento, mientras que los que no habían seguido el entrenamiento obtenían la misma puntuación que al principio del experimento. 
 
Además, las personas del grupo de meditación mostraban una mayor actividad neuronal en áreas del cerebro relacionadas con la empatía, como el giro frontal inferior y la corteza prefrontal dorsomedial. 
 
"Estos resultados plantean la posibilidad de que la meditación CBCT mejoró las habilidades empáticas de los participantes mediante el aumento de la actividad en las áreas del cerebro que determinan nuestra capacidad para reconocer los estados emocionales de los demás", explica Charles Raison, uno de los autores. 
 
Y agrega que "el siguiente paso será evaluar los efectos en grupos de personas que se pueden beneficiar de una mayor capacidad de empatía, como los afectados de autismo o depresiones severas".


El diario 24.com
5 de Octubre 2012

Synchronicity México. Medita México

La meditación no es sólo relajación también cambia potencia nuestro cerebro


La meditación no es sólo relajación también cambia potencia nuestro cerebro

La meditación no es sólo relajación también cambia potencia nuestro cerebro
Meditar para cambiar nuestro cerebro. (Foto: Difusión)
Durante mucho tiempo la meditación fue asociado a los yoguis y a los hippies, pero la ciencia demuestra que cambia la estructura y la función del cerebro.
Lima. Se sabe que meditar puede ser útil para combatir el estrés, sin embargo ahora se ha descubierto que esta práctica modificaría el modo en que el cerebro trabaja, e incluso combatiría desórdenes mentales.
Tan sólo media hora de meditación al día basta para aumentar la capacidad de atención y de concentración;también mejorar la memoria y el proceso de toma de decisiones. Y, quizá lo más importante, regular las emociones.
“La atención es la clave para aprender y la meditación te ayuda a regularla”, afirma Richard Davidson, director del Laboratorio de Neurociencias afectivas de la Universidad de Wiscosin.
Aunque, lo que de verdad es importante, señala la psicóloga clínica Constanza Gonzálezno es tanto lo que sucede cuando uno medita, sino después, justo cuando retomamos nuestra vida y empezamos a resolver y a encarar las cosas desde esa perspectiva.
Se trata de detenernos para poder actuar y no dejarnos llevar por la inercia que, a menudo, nos hace sufrir. Meditar para cambiar nuestro cerebro y cómo funciona, y entonces, así, cambiar nuestra vida.

Fuente: La Vanguardia
Synchronicity México, Medita México

martes, 2 de octubre de 2012

Meditación para potenciar el cerebro

Meditación para potenciar el cerebro



Durante mucho tiempo la meditación se ha asociado a los 


yoguis y a los hippies, a posturas raras y palabras tipo 


oommm, pero la ciencia demuestra que meditar cambia la 


estructura y la función de nuestro cerebro.






¿A quién no le gustaría trabajar en una empresa como 

Google? 

En sus oficinas centrales, ubicadas en California, disponen de restaurantes, 

cafeterías, gimnasios, piscinas, salas de relax y masajes; pistas de tenis y de voleibol. 

Incluso hay salas para jugar a la consola, hacer puzzles o construir un lego. La idea es que los

geek encargados de seguir haciendo que Google continúe al frente de la innovación 

tecnológica en la red puedan tomarse una pausa cuando estén cansados o agobiados y 

despejarse. Así, seguro que luego rinden más y son mucho más eficientes y creativos.


De un tiempo a esta parte, además, entre la oferta de actividades que proponen a sus 

trabajadores, hay un curso de meditación. Se llama “Busca en tu interior. El camino 

inesperado para conseguir éxito, felicidad (y paz en el mundo)” y se trata de sesiones 

orientadas, sobre todo, a enseñar a la plantilla de este gigante de internet inteligencia 

emocional a través de la práctica meditativa. 


Desde que lo pusieron en marcha, ya han pasado más de mil trabajadores por estas clases, y 

hay largas listas de espera cada vez que lo ofertan, cuatro veces al año. En cada ocasión 

pueden participar hasta 60 personas y dura siete semanas.



En un reportaje sobre este programa de meditación, publicado hace unos meses en The New 

York Times, Richard Fernández, director de desarrollo ejecutivo y psicólogo de formación, 

afirmaba que notaba muchas diferencias en cómo llevaba a cabo su trabajo después de 

tomar estas clases. Aseguraba que ahora era mucho más flexible y era capaz de adaptarse 

mejor a las situaciones como jefe de un equipo: “Escucho más atentamente y con menos 

reactividad en las reuniones”, decía. Google no es la única empresa que entrena a sus 

trabajadores en esta práctica oriental. También lo hace, por ejemplo, el Deutsche Bank. Se ha 

comprobado científicamente que meditar reporta muchos beneficios. 



Hasta ahora, solía asociarse con la relajación y se sabía que reducía el estrés. Pero ahora, 

gracias a las técnicas de imagen cerebral desarrolladas en los últimos veinte años, se ha 

podido empezar a demostrar que meditar tiene la capacidad de modificar la estructura del 

cerebro y también sus funciones. 


Tan sólo media hora de meditación al día basta para aumentar la capacidad de atención y de 

concentración; también mejorar la memoria y el proceso de toma de decisiones. Y, quizá lo 

más importante, regular las emociones. Eso hace que, en un equipo, la gente se entienda, sea 

más empática y se lleve mejor, que esté más avenida y el grupo sea más compacto, lo que 

repercute positivamente en la calidad del trabajo.


Cosa seria A pesar de que durante bastante tiempo –e incluso tal vez ahora– se solía asociar 

la meditación con los hippies y los yoguis, y muchos eran escépticos acerca de sus 

beneficios, lo cierto es que esta práctica empezó a despertar el interés de algunos científicos 

hace casi cuarenta años. Richard Davidson, profesor de Psicología y Psiquiatría de la 

Universidad de Wisconsin-Madison, y director del Centro para la Investigación de Mentes 

Saludables, fue uno de los pioneros. Cuando al final de su segundo año de carrera en 

Harvard, en los años setenta, se fue con su mujer a India y Sri Lanka, muchos de sus 

compañeros y profesores pensaron que estaba loco y que iba a dar al traste su prometedor 

porvenir.


“El hecho de practicar la meditación era considerado casi una herejía y estudiarla era un 

imposible científico. […] Mis mentores en Harvard me dejaron muy claro que si quería tener 

una fructífera carrera científica, estudiar meditación no era el mejor lugar por el que empezar ”, 

recuerda Davidson, hoy un prestigioso y conocido neurocientífico, en su último libro (2012),



 El perfil emocional de tu cerebro (Destino). Él no cejó en su empeño. Se pasó tres meses en 

el Sudeste Asiático, volvió a Harvard, siguió con sus cursos y practicando meditación en 

secreto. Aún en la facultad, junto a Daniel Goleman, el que luego sería el popular autor del 

superventas Inteligencia emocional, llevó a cabo un experimento con 58 personas que tenían 

diversos grados de experiencia en meditación. Vieron que cuanto más habían meditado las 

personas, menos ansiedad padecían y, en cambio, más capacidad de atención presentaban.



Davidson no era el único científico en aquel entonces que investigaba la práctica meditativa. 

Jon Kabat-Zinn, un doctor en Biología Molecular del Instituto de Tecnología de Massachusetts 

(MIT), comenzó a meditar en 1966 y pensó en aprovechar lo que había aprendido y enseñarlo 

a otros. 

Así, en 1979, fundó el programa Mind­fulness para la reducción del estrés, en la Universidad de 

Massachusetts, una antigua práctica budista que Kabat-Zinn pensó que podía aplicarse para 

tratar a personas que sufrían de este mal. Hoy en día, esa forma secular de meditación es la 

más extendida en centros médicos y clínicas universitarias europeas y de América del Norte.


En 1999 se produjo un paso importante: Davidson y Kabat-Zinn midieron la actividad eléctrica 

de un grupo de voluntarios con electroencefalogramas, de los que previamente habían 

calculado los niveles de ansiedad y estrés que sentían. Luego, los participantes empezaron a 

seguir un curso de mindfulness. Al cabo de cuatro meses, los dos neurocientíficos 

comprobaron que la corteza cerebral encargada de las emociones y de una mayor o menor 

resistencia a la adversidad había triplicado su activación. Además, comprobaron que el 

sistema inmune de los participantes había mejorado. El estudio científico de aquella ancestral 

práctica budista comenzaba a dar frutos importantes.


Mindfulness o conciencia plena En los últimos dos años, se han publicado numerosos 

estudios científicos que demuestran que meditar fomenta la autoconciencia, la empatía, la 

memoria, la capacidad de aprendizaje y la creatividad. Una de estas investigaciones, quizá la 

más importante, es la que ha llevado a cabo un grupo de psiquiatras del hospital General de 

Massachusetts, liderados por la doctora Sara Lazar, quien afirma que si bien la práctica de la 

meditación se suele asociar a una sensación de tranquilidad y relajación física, se ha visto 

desde la medicina que también proporciona beneficios cognitivos y psicológicos que 

persisten durante todo el día. 

Y que son esos beneficios demostrados los que están detrás de la sensación de bienestar.



Para esta investigación, Lazar y su equipo tomaron imágenes por resonancia magnética de 

16 voluntarios dos semanas antes y dos después de que realizaran un programa de 

mindfulness de dos meses, en el que se les hacía meditar unos 27 minutos diarios. Los 

investigadores encontraron un aumento de la densidad de la materia gris en el hipocampo, 

área del cerebro esencial para el aprendizaje y la memoria, así como en estructuras 

relacionadas con la compasión, la introspección y la autoconciencia.


Y no sólo eso. Vieron, además, que disminuía la materia gris en la amígdala, zona encargada 

del miedo y del estrés, lo que abre la puerta a nuevas terapias para pacientes con graves 

problemas de estrés postraumático tras haber sufrido una experiencia dura, como un 

accidente o un atentado. Los voluntarios también habían mejorado en tareas que requerían 

atención y procesamiento sensorial. En las personas de mayor edad, la diferencia era más 

que notable, lo que sugiere que tal vez meditar pueda ayudar a frenar el proceso de reducción 

del córtex cerebral y el declive cognitivo, asociado a la edad.


Más atención y concentración El mindfulness o conciencia plena es una práctica milenaria que 

hunde sus raíces en el budismo y la filosofía zen. “No se trata de un método particular, ni 

tampoco de una técnica –explica Jon Kabat-Zinn en Mindfulness en la vida cotidiana 

(Paidós)–. Se trata de estar abierto a jugar con la posibilidad de darte cuenta de qué estás 

sintiendo en cada momento y no intentar sentirse diferente”. Básicamente, tiene que ver con 

concentrarse en una imagen, un sonido, o en la respiración propia. Aunque a simple vista 

parece demasiado sencillo, lo cierto es que esta práctica pareceejercitar partes del cerebro 

que nos ayudan a prestar atención. Por ejemplo, en diversos centros de Estados Unidos se 

han llevado a cabo algunos estudios en los que emplean técnicas muy sencillas de meditación 

con niños de cuatro años. Les ponen una piedra pequeña en la barriga y les dicen que deben 

concentrarse en esa piedra mientras respiran. Después de unas semanas, los pequeños 

mejoran su atención en clase, se concentran más y son más creativos.



“La atención es la clave para aprender y la meditación te ayuda a regularla”, afirma Richard 

Davidson, director del Laboratorio de Neurociencias afectivas de la Universidad de Wiscosin. 

Pero ¿en qué consiste exactamente meditar? Constanza González, psicóloga clínic 

(Sentit.es), explica que meditar es “un espacio para poder detenerse y darse cuenta de lo que 

está pasando en nuestro interior. Una vez te detienes, puedes observar con qué actitud vives 

lo que estás viviendo y te permite tomar decisiones respecto a muchas cosas. Es 

simplemente, el ejercicio de estar presente, de observar, sin juicios”, razona.Y pone un 

ejemplo a modo de metáfora: “Imaginemos a una persona que trabaja en el campo, realiza 

mucho trabajo físico. Al llegar a casa, se detiene, se sienta en el sofá y descansa. Meditar es 

parecido a eso. Es no pensar en lo que tienes que hacer, en lo que has hecho, en lo que 

dijiste, en lo que te dijeron. Es, simplemente, estar presente viendo qué sucede aquí y ahora”. 

Un ejercicio muy sencillo consiste en prestar atención a la propia respiración. El estar 

concentrados en inspirar y expirar nos genera calma, sosiego y nos permite descansar, 

porque dejamos de darle vueltas a aquellas cosas que nos preocupan para prestar

únicamente atención a la respiración. Y este ejercicio tan simple puede potenciar nuestra 

creatividad, puesto que cuando estamos obcecados con algo, no podemos abandonar el 

lugar en que estamos y cambiar de perspectiva para ver las cosas de otra forma. “La 

meditación –destaca la psicóloga Constanza González– nos permite abrir el espacio 

necesario para ver con claridad”.



Silencio en medio del zumbido “A lo largo de toda mi vida he tenido como un zumbido en la 

cabeza. La práctica meditativa ha hecho que en tan sólo unas cinco semanas se haya 

empezado a crear un silencio en mi interior. Ahora noto quietud, tranquilidad, y eso me da 

mucha perspectiva y me permite estar mucho más sosegado”, explica Vicenç Castellano, el 

que fuera el popular presentador del espacio televisivo Ajuste de cuentas, y hoy en día al frente 

de Traders International, un programa on line para aprender a invertir en bolsa y convertirse en 

trader profesional.


Hace un año que este experto en economía practica meditación de manera regular entre un  

hora y una hora ymedia. “Se trata de aquietar la mente, observando los pensamientos, sin 

quedarte atrapado en el proceso del propio pensamiento. Es observar el propio proceso de 

pensar”, añade. Para Castellano, la meditación es, además, su arma secreta para ser más 

creativo en su trabajo y no dejarse secuestrar por las emociones en su vida diaria. En lugar de 

reaccionar, su opción es actuar. “Como estás mucho más sereno y estás centrado, las ideas 

fluyen”, considera. “Los pensamientos son como una línea de puntos seguidos que 

bombardean continuamente a la mente muy rápido. Pero si te quedas observando los 

pensamientos que vienen y van, puedes alejarte de ellos. Y llega un momento en que el 

bombardeo empieza a disminuir y te das cuenta de que entre pensamiento y pensamiento 

hay algo mágico: un espacio de consciencia“.


Otros beneficios Andrés Martín Asuero (Andresmartin.org) es uno de los principales expertos 

que hay en España en mindfulness y en terapias de reducción del estrés y del dolor, y se 

formó junto a John Kabat-Zinn. Lleva décadas estudiando, practicando y enseñando esta 

tradición y cuenta que el sosiego, la creatividad y el ser capaces de actuar y no de reaccionar, 

son tan sólo algunos de los efectos positivos que produce meditar. También, asegura, 

disminuye el nivel de cortisol en sangre y eso, a su vez, disminuye el estrés. El cortisol es una 

hormona neurotóxica capaz de arrasar las terminaciones neuronales y disminuir así l

capacidad de memorizar y de aprender.


Además, en un trabajo llevado a cabo con la Universidad del País Vasco y el Colegio de 

Médicos de Bizkaia, ha demostrado que meditar baja la tensión arterial y mejora el sistema 

inmune. “El cortisol afecta a nuestras defensas, de manera que si conseguimos reducir el nivel 

de esta hormona tóxica, también mejoramos nuestras defensas naturales contra las 

enfermedades”, dice Martín, autor del libro Con rumbo propio (Plataforma).

Meditar también beneficia nuestra capacidad empática. Al ser capaces de calmar la mente, 

podemos estar en contacto con nosotros mismos y al mismo tiempo con los demás, como 

demostró un experimento emprendido por Andrés Martín con 84 profesionales del ámbito de 

la salud en Barcelona. Entrenó a médicos y enfermeras durante un año en mindfulness y al 

acabar el programa estos afirmaban sentirse menos irascibles y ansiosos; consiguieron 

reducir el estrés que sentían y, sobre todo, aumentaron los sentimientos de empatía y 

compasión, esenciales para tratar con los enfermos. “En un centro hospitalario siempre se 

producen situaciones de estrés –relata Toni Prats, jefe del servicio de anestesiología, 

reanimación y terapéutica del dolor del hospital Asepeyo de Sant Cugat (Barcelona)–. El nivel 

de exigencia es alto, hay situaciones de nervios y a veces la gente pierde los papeles”. Hace 

dos años, Prats, que es también instructor en mindfulness, empezó a explicarle a sus 

compañeros del hospital qué era aquello de meditar y los invitó a participar en un curso. Para 

su sorpresa, el éxito de la convocatoria fue rotundo y desde entonces, repite cada cierto 

tiempo este entrenamiento.


“Meditar hace que entres en la habitación de un paciente prestando plena atención a aquella 

persona, sin estar pensando en el otro que acabas de dejar en la habitación contigua o en la 

operación que tienes luego. Con entrenamiento, somos capaces de percatarnos de que, tal 

vez, lo que le sucede a ese paciente es que tiene miedo, que está ansioso ante una posible 

intervención. Entonces podemos conectar con esa persona”, cuenta Prats. El año pasado, 

este médico anestesista que practica meditación desde hace años cada día y que es ahora 

también instructor, puso en marcha un programa piloto en el hospital. Se trataba de un curso 

de tres semanas dirigido a familiares de pacientes con daño cerebral, para ayudarlos a 

sobrellevar la situación a que debían enfrentarse. Y los resultados fueron muy positivos

También Kabat-Zinn llevó la meditación a los hospitales; entrenó a pacientes que debían 

operarse y que presentaban un nivel de ansiedad y angustia elevado en prácticas meditativas, 

y así consiguió aliviarlos.


Aunque, lo que de verdad es importante, señala la psicóloga clínica Constanza González, no 

es tanto lo que sucede cuando uno medita, sino después, justo cuando retomamos nuestra 

vida y empezamos a resolver y a encarar las cosas desde esa perspectiva. Se trata de 

detenernos para poder actuar y no dejarnos llevar por la inercia que, a menudo, nos hace 

sufrir. Meditar para cambiar nuestro cerebro y cómo funciona, y entonces, así, cambiar nuestra 

vida. 


ES | 28/09/2012 - 10:31h

Cristina Sáez