jueves, 27 de diciembre de 2012

Meditación: enemiga del dolor

Meditación: enemiga del dolor

¿Sabías que el ser humano tiene una asombrosa capacidad autocurativa? Para potenciarla, no hay nada mejor que aparcar cualquier actividad o pensamiento durante 15 minutos al día. Es lo que propone la meditación, una práctica terapéutica que combate los efectos del estrés, el dolor crónico o las enfermedades cardíacas
 
 La meditación está al alcance de todos, pero requiere tiempo, energía y compromiso por una buena causa: promover el bienestar físico y psicológico. ¿Cómo? La clave está en detener el bombardeo de ideas, es decir, lo que se conoce como "dejar la mente en blanco". El objetivo es forjar un vínculo entre el nivel físico y el nivel espiritual que aporte equilibrio a nuestra vida.

El doctor Gabriel Weiss explica los beneficios de esta práctica en su libro Meditaciones terapéuticas: cómo despertar el poder curativo que existe en el interior de cada persona(Ed. Integral). "La meditación puede ayudar a tratar problemas de salud, aumentar la felicidad, prevenir enfermedades y mitigar el sufrimiento".

Beneficios psicológicos

Meditar favorece estados mentales positivos como la compasión, la amabilidad, el amor, la generosidad, la paciencia y la tolerancia. Esto se traduce en un sentimiento de felicidad, calma y libertad que "ayuda a curar síntomas del estrés agudo, sentimientos de pérdida, soledad, dolor, frustración, ira, desesperación e incluso el miedo ante la muerte inminente", afirma el doctor.

No obstante, algunos transtornos afectivos como la depresión grave provocan que la persona pierda la capacidad de concentrarse y no pueda practicar la meditación. En ese caso, el paciente primero necesita una receta de antidepresivos para lograr sentirse mejor.

No ocurre lo mismo con la tristeza, una simple reacción natural ante circunstancias de la vida como el fallecimiento de un familiar o un despido laboral. Los médicos a veces "recetan demasiados de fármacos antidepresivos que alteran la química cerebral" porque confunden con depresión clínica lo que sólo es tristeza, soledad o melancolía. ¿Alternativa? Meditación.

Meditación para enfermos

Conoce el poder curativo de esta práctica aplicado a cada enfermedad o dolencia:

Cáncer: La meditación reduce el miedo, la depresión y el dolor causado por el proceso cancerígeno. Además ayuda a activar el sistema inmune, "el mecanismo autocurativo más poderoso que existe para atacar y exterminar las células cancerosas".

Deficiencia visual: Cuando alguien pierde la visión, destina más zonas del cerebro a los sentidos del oído y del tacto. Esta mayor capacidad auditiva hace que tanto la meditación musical como la integral (que implica centrar la percepción en el sonido, el tacto, el gusto y el olfato) sean las más adecuadas para las personas ciegas.

Enfermedades cardiovasculares: Las técnicas de meditación son útiles para prevenir y tratar algunos de los problemas derivados de la frecuencia cardíaca, como la hipertensión, taquicardia, arritmias, insuficiencia cardíaca, angina de pecho e infarto.

Enfermedades infecciosas: Esta práctica terapéutica provoca cambios en la actividad cerebral y puede influir potencialmente en las funciones del sistema inmune.

Problemas gastrointestinales: La meditación también combate la úlcera de estómago, la gastritis o el ardor de estómago, a menudo provocados por el estrés y la ansiedad.

Obesidad: El ejercicio aeróbico es el más adecuado para quemar calorías. Otra opción es caminar y meditar…¿Al mismo tiempo? "Meditar andando o encima de la bicicleta estática puede ser la base de un programa saludable de entrenamiento físico para controlar el peso". El doctor también propone la técnica de respiración AH-OM: "al inspirar dirá mentalmente <<AH, AH>> siguiendo el ritmo de sus pasos, y al soltar el aire emitirá el sonido <<OM, OM>>".

¿Beneficios? Evita que piquemos entre horas como reacción al aburrimiento o frustración.

Dolor: ¿Cómo se puede aliviar el dolor del cuerpo? Weiss aconseja combinar la meditación con tratamientos físicos como masajes, fisioterapia, quiropráctica o acupuntura. Los pacientes de operaciones también pueden beneficiarse de algunas técnicas. Según el doctor, "el dolor quirúrgico posoperatorio se reduce mediante cintas de meditación guiada o musicoterapia en el período perioperatorio".

Insomnio: Dormir bien es indispensable para empezar las mañanas con energía. Las personas que tienen problemas para conciliar el sueño pueden recurrir a los CDs de musicoterapia o a la respiración AH-OM antes de acostarse.

Enfermedad terminal: Practicar la meditación es muy difícil para los enfermos en fase terminal porque no se pueden concentrar. No obstante, Weiss da algunas pautas para animar al enfermo: "aunque la persona esté al borde de la muerte y no tenga energía ni para conversar, siempre le hará bien que estemos a su lado, le acariciemos con suavidad, le acompañemos en la respiración y pronunciemos palabras de afecto". Meditar también ayuda a familiares y amigos de la persona a mitigar el sufrimiento y sobrellevar la pérdida de un ser querido con mayor aceptación.

Embarazo: Las mujeres embarazadas pueden sufrir aumento de peso y depresión (sobre todo después del parto). La respiración AH-OM y otras técnicas de meditación calmante previenen o tratan estos problemas. Para combatir el dolor lumbar, Weiss es tajante: "lo mejor para tratar el dolor crónico durante el embarazo es el masaje, el calor tópico y las técnicas de meditación". Sus efectos beneficiosos propician un ambiente tranquilo para el feto.

Consejos para principiantes

Mantener la atención. "Si le cuesta concentrarse, practique el mantra dentro-fuera (inspiración-expiración).

Dormir lo suficiente. Nada de dejarse vencer por el sueño mientras meditamos. "Recupere las horas de descanso y duerma el tiempo que necesite".

Convertir la meditación en una experiencia diaria. Basta con 15 ó 20 minutos cada día. Debemos sentarnos con la espalda recta, con la frente y los hombros relajados, y esbozar una media sonrisa "tipo Buda". El doctor concluye: "Intente no llevar las cosas al extremo. Simplemente disfrute de su respiración".

Fuente: EFE 
 
Synchronicity México, Medita México

jueves, 20 de diciembre de 2012

La meditación, una forma de descubrimiento espiritual

La meditación, una forma de descubrimiento espiritual


  

El propósito de la meditación es ampliar la conciencia y la realización espiritual.
La práctica de la meditación tiene diferentes interpretaciones, todas ellas positivas. Elizabeth Longo, ministra asociada de Unity on the Bay, señala que el cofundador de Unity, Charles Fillmore, en 1913, dijo que “ir al silencio” es lo que su movimiento llama meditación. Su propósito es ampliar la conciencia y la realización
espiritual.
El silencio aquieta la actividad del pensamiento, explica Longo. “También ha sido llamado el lugar del no pensamiento. El silencio y la quietud son la matriz de donde surgen nuestra guía, inspiración y comprensión”.

Los beneficios de la meditación pueden ser físicos, mentales, emocionales y espirituales. “Si queremos paz, la meditación es excelente”, asegura. “Otros la buscan por cuestiones de salud. Muchos científicos han descubierto, por ejemplo, que baja la presión. Pero el propósito principal de la meditación es la claridad mental que se obtiene y el despertar de conciencia. Nos provee experiencias más allá del conocimiento mental. Nos hace sentir más en armonía y conectados con toda la existencia”.

Los miércoles, de 7 a 8 p.m., Unity on the Bay ofrece un servicio de meditación, The Om Hour, que comienza con tres “oms”, el sonido primordial del Universo, invitando a todos a cantarlo. Entonces se toca un tazón de cristal para equilibrar los chacras, y se entonan mantras, invocaciones sagradas, que tienen cientos de años, muchos en sánscrito, el antiguo idioma de la India. Después hay una canción para recordarnos que somos una bendición, ideal para enfocarnos en las cualidades del espíritu, como el amor, la paz y el gozo que están en nosotros. Siempre hay un mensaje orientado a lo que está más allá del tiempo y el espacio, para inspirarnos a reflexionar sobre nuestra verdadera
naturaleza.

“Unity es un movimiento de transformación, donde se enseñan y practican la oración afirmativa y la meditación, fundamentales en nuestros retiros y clases”, indica Longo.
Angel M. Mateo, reverendo del Ministerio en Español de Unity on the Bay (www.unityonthebay.org/espanol.html), añade que la meditación es ir a nuestro interior para lograr un encuentro con nuestro verdadero ser, nuestra esencia. “Por medio de la meditación podemos alcanzar nuevos niveles de conciencia y lograr una conexión mayor con el Espíritu”, expresa.
Según Mateo, la meditación reduce el estrés, aumenta la autoestima, mejora la concentración y nos hace tener pensamientos más positivos, optimizando así nuestra relación personal y con los demás.

Cada semana, también a las 7 p.m., el Ministerio de Español dedica una hora a la meditación, en la que se escuchan mantras para relajación y aquietamiento. Luego continúa con una meditación guiada y un espacio de silencio. Nuevamente otra meditación guiada, seguida de un mantra cantado, y culminan expresando gratitud por la experiencia vivida.
Mateo considera que el Servicio de Meditación en español es más íntimo y su formato es solamente meditativo; no hay charlas, ni comentarios; todo es meditación salvo una breve lectura de lo mejor de la palabra diaria.


“La meditación es parte esencial de mi vida y me ha dado buenos resultados en mi desarrollo personal y espiritual”, concluye el reverendo.
La doctora Ileana Guelbenzu-Davis, profesora de Filosofía Budista en el MDC de Kendall y miembro del Center for the Study of Spirituality de FIU, dice que la meditación se originó en el Yajur Veda y en Isa Upanishad, recopilación de los textos Vedas. Se refiere a la absorción mental eliminando el ayer y el mañana, y solo concentrándose en el “aquí-ahora”, fuera del mundo externo del individuo.

“Se requieren ciertas técnicas para poder alcanzar, en forma paulatina, la destreza requerida”, dice la profesora. “Esta práctica se ha llevado a cabo en la India durante milenios en distintas escuelas filosóficas”. El Buda Sakyamuni, agrega, enseñó técnicas que cualquiera puede usar de acuerdo a su capacidad y conocimiento.

Lo más importante es buscar un lugar tranquilo, fuera de las distracciones externas. Puede sentarse en una silla de respaldar derecho o sobre un cojín con las piernas cruzadas y los pies juntos; la columna vertebral debe mantenerse derecha, los hombros descansando sobre las costillas, la barbilla inclinada hacia adelante, los ojos entreabiertos o cerrados.
Manteniendo la posición, se comienza a respirar despacio, profunda y concentradamente. Si interrumpe el flujo de pensamientos, se regresa a la concentración de la respiración, que es básica para disciplinar la mente.
Tanto en las distintas escuelas filosóficas hinduistas, como en las escuelas budistas se practican dos formas de absorción meditativa: samatha y
vipasyana.

La técnica samatha nos lleva a calmar la mente a través de visualizar que cuando inhalamos nos llenamos de una luz blanca y cuando exhalamos visualizamos un humo gris/negro que se lleva toda la negatividad de nuestro cuerpo (así lo explica Geshe Lobsang Tenzin Negi, www.drepung.org). También podemos visualizar que nuestro corazón proyecta amor para todos los seres vivos.
La técnica vipasyana es más intensa porque busca el vacío que eventualmente se obtendrá, pero después de practicar las anteriores con disciplina.

La doctora Guelbenzu-Davis enseña que se puede llegar a vivir en un estado meditativo constante.•

Read more here: http://www.elnuevoherald.com/2012/12/18/1367045_p2/la-meditacion-una-forma-de-descubrimiento.html#storylink=cpy
 
 
 
 
 
 

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miércoles, 19 de diciembre de 2012

Meditación: enemiga del dolor

Meditación: enemiga del dolor

 Algunos transtornos afectivos como la depresión grave provocan que la persona pierda la capacidad de concentrarse y no pueda practicar la meditación

ESPAÑA.- La meditación está al alcance de todos, pero requiere tiempo, energía y compromiso por una buena causa: promover el bienestar físico y psicológico. ¿Cómo? La clave está en detener el bombardeo de ideas, es decir, lo que se conoce como “dejar la mente en blanco”. El objetivo es forjar un vínculo entre el nivel físico y el nivel espiritual que aporte equilibrio a nuestra vida.                                         

El doctor Gabriel Weiss explica los beneficios de esta práctica en su libro Meditaciones terapéuticas: cómo  despertar el poder curativo que existe en el interior de cada persona  (RBA-Integral). “La meditación puede ayudar a tratar problemas de salud, aumentar la felicidad, prevenir enfermedades y mitigar el sufrimiento”.

Beneficios psicológicos

Meditar favorece estados mentales positivos como la compasión, la amabilidad, el amor, la generosidad, la paciencia y la tolerancia. Esto se traduce en un sentimiento de felicidad, calma y libertad que “ayuda a curar síntomas del estrés agudo, sentimientos de pérdida, soledad, dolor, frustración, ira, desesperación e incluso el miedo ante la muerte inminente”, afirma el doctor.
No obstante, algunos transtornos afectivos como la depresión grave provocan que la persona pierda la capacidad de concentrarse y no pueda practicar la meditación. En ese caso, el paciente primero necesita una receta de antidepresivos para lograr sentirse mejor.

No ocurre lo mismo con la tristeza, una simple reacción natural ante circunstancias de la vida como el fallecimiento de un familiar o un despido laboral. Los médicos a veces “recetan demasiados de fármacos antidepresivos que alteran la química cerebral” porque confunden con depresión clínica lo que sólo es tristeza, soledad o melancolía. ¿Alternativa? Meditación.

Meditación para enfermos

Conoce el poder curativo de esta práctica aplicado a cada enfermedad o dolencia:
Cáncer. La meditación reduce el miedo, la depresión y el dolor causado por el proceso cancerígeno. Además ayuda a activar el sistema inmune, “el mecanismo autocurativo más poderoso que existe para atacar y exterminar las células cancerosas”.
Deficiencia visual. Cuando alguien pierde la visión, destina más zonas del cerebro a los sentidos del oído y del tacto. Esta mayor capacidad auditiva hace que tanto la meditación musical como la integral (que implica centrar la percepción en el sonido, el tacto, el gusto y el olfato) sean las más adecuadas para las personas ciegas.

Enfermedades cardiovasculares. Las técnicas de meditación son útiles para prevenir y tratar algunos de los problemas derivados de la frecuencia cardíaca, como la hipertensión, taquicardia, arritmias, insuficiencia cardíaca, angina de pecho e infarto.
Enfermedades infecciosas. Esta práctica terapéutica provoca cambios en la actividad cerebral y puede influir potencialmente en las funciones del sistema inmune.

Problemas gastrointestinales. La meditación también combate la úlcera de estómago, la gastritis o el ardor de estómago, a menudo provocados por el estrés y la ansiedad.
Obesidad. El ejercicio aeróbico es el más adecuado para quemar calorías. Otra opción es caminar y meditar…¿Al mismo tiempo? “Meditar andando o encima de la bicicleta estática puede ser la base de un programa saludable de entrenamiento físico para controlar el peso”. El doctor también propone la técnica de respiración AH-OM: “al inspirar dirá mentalmente “AH, AH” siguiendo el ritmo de sus pasos, y al soltar el aire emitirá el sonido “OM, OM””. ¿Beneficios? Evita que piquemos entre horas como reacción al aburrimiento o frustración.

Dolor. ¿Cómo se puede aliviar el dolor del cuerpo? Weiss aconseja combinar la meditación con tratamientos físicos como masajes, fisioterapia, quiropráctica o acupuntura. Los pacientes de operaciones también pueden beneficiarse de algunas técnicas. Según el doctor, “el dolor quirúrgico posoperatorio se reduce mediante cintas de meditación guiada o musicoterapia en el período perioperatorio”.

Insomnio. Dormir bien es indispensable para empezar las mañanas con energía. Las personas que tienen problemas para conciliar el sueño pueden recurrir a los CDs de musicoterapia o a la respiración AH-OM antes de acostarse.


Fuente: Efe
Foto: Vanguardia/EF


Synchronicity México y la Fundación Medita México 

lunes, 17 de diciembre de 2012

Meditación: la Ciencia de la Mente

 Meditación: la Ciencia de la Mente

La meditación, como herramienta de auto-conocimiento, se presenta como un banquete indispensable para reunir la mente, el cuerpo, y el espíritu en un solo banquete.



Te invito a poner toda tu atención en cualquier cosa que esté sucediendo en éste momento – puede ser a éste texto, a la sensación de tu respiración, a la sensación de tu cuerpo apoyado en la silla – tan sólo por sesenta segundos sin distraerte por el pensamiento discursivo. Suena bastante simple: Solo presta atención… La verdad, es que vas a encontrar que la tarea es imposible. Aunque la vida de tu familia dependiera de ello, no podrás concentrarte en una sola cosa – incluso si ésta es la sensación de un cuchillo en tu cuello – por más de unos segundos, antes de que tu conciencia se sumerja en un nuevo flujo de pensamiento. Esta inmersión forzada a una irrealidad es un problema. De hecho, es el problema del que todos los demás problemas de la vida humana parecen estar hechos.

La idea no es negar la importancia de pensar. El pensamiento lingüístico es indispensable para nosotros. Es la base para la planificación, el aprendizaje explícito, el razonamiento moral, y muchas otras capacidades que nos hacen humanos. El pensamiento es la esencia de toda relación social e institución cultural que tenemos. Es también el fundamento de la ciencia. Pero nuestra identificación habitual con la línea de pensamiento, es decir, nuestra incapacidad para reconocer los pensamientos como pensamientos, como apariencias transitorias de la conciencia, es la fuente primaria de la confusión y sufrimiento humano. 

Nuestra relación con nuestro propio pensamiento es extraña hasta el punto de ser una paradoja. Cuando vemos a una persona caminando por la calle hablando consigo misma, por lo general asumimos que está mentalmente enferma. Pero todos hablamos con nosotros mismos continuamente, la diferencia es que tenemos el buen sentido común de mantener la boca cerrada. Nuestras vidas en la actualidad apenas se pueden vislumbrar a través del velo de nuestra discursividad: Nos decimos lo que acaba de suceder, lo que casi sucedió, lo que debería de haber sucedido, y lo que todavía podría suceder. Nos reiteramos constantemente nuestras esperanzas y temores acerca del futuro. En lugar de simplemente existir como nosotros mismos, suponemos que existe una relación con nosotros mismos. Es como si estuviéramos en una continua conversación con un amigo imaginario dotado de una paciencia infinita. ¿A quién le estamos hablando? 

Mientras que la mayoría de nosotros vamos por la vida sintiendo que somos el pensador de nuestros pensamientos y el experimentador de nuestras experiencias, desde el punto de vista de la ciencia, sabemos que esta es una visión distorsionada. No hay un yo o un ego discreto al acecho como un Minotauro en el laberinto del cerebro. No hay ninguna región de la corteza o vía de procesamiento neural que ocupe una posición privilegiada con respecto a nuestra personalidad. No hay un “centro de gravedad narrativa” que sea inmutable. En términos subjetivos, a todos nosotros, nos termina pareciendo que si lo hay.

Si queremos entender realmente nuestra mente y superar algunas de las fuentes más peligrosas y duraderas de los conflictos en nuestro mundo, tenemos que empezar a pensar en todo el espectro de la experiencia humana en el contexto de la ciencia de la mente, como se le conoce a la meditación en algunas tradiciones contemplativas como el Budismo. Antes de emprender en cualquier proceso meditativo, lo primero que debemos realizar es darnos cuenta de que estamos perdidos en nuestros propios pensamientos.

La meditación no se basa en una historia que se tenga que defender ante los argumentos de la ciencia, de hecho, está fundada sobre la exploración científica de la conciencia, es decir, se basa en la observación de la mente. Todas las experiencias transformativas pueden ser verificadas empíricamente a través de la propia experiencia. En otras palabras, nosotros mismos podemos comprobarlo ya que nosotros mismos somos los científicos, nosotros mismos experimentamos con nuestra propia mente. De hecho, podríamos incluso decir que a través de la formación de la mente, a través de la práctica de la meditación, se puede observar que en realidad no es difícil dirigir el pensamiento discursivo. 

Lo que surge a través de la práctica de la meditación es el descubrimiento de que la mente tiene una capacidad increíble para alcanzar una paz profunda, amor sin límites, o una compasión sin límites. Ahí es donde podemos encontrar algunas fallas en el llamado “Nuevo Ateísmo” Simplemente porque no están prestando suficiente atención a la ciencia de la mente, a través de la cual podemos establecer, una ciencia alternativa en la que es empíricamente comprobable que existe una dimensión espiritual en nuestro ser y que se puede descubrir a través de nuestra propia experiencia.


Por Benjamin Malik
Fuente Pijamasurf


Synchronicity Mexico / Medita Mexico

sábado, 15 de diciembre de 2012

Meditar cura la soledad

Meditar cura la soledad

BANG MEDIA
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Enseñar a nuestra mente a estar atenta al presente y no pensar demasiado en el pasado ni en el futuro reduce el sentimiento de soledad, según las conclusiones extraídas de una investigación. INGIMAGE
 
Sentirse solo se ha relacionado con un mayor riesgo de sufrir enfermedades cardíacas, Alzheimer, depresión e incluso muerte prematura. Además, a corto plazo la soledad no elegida repercute también sobre nuestra psique y estado anímico. Pero, ¿existe una cura para la soledad?  

Según el último estudio realizado por el profesor de Medicina y Psiquiatría de la Universidad de California (UCLA), Steve Cole, es posible curar la soledad a través de la meditación. Enseñar a nuestra mente a estar atenta al presente y no pensar demasiado en el pasado ni en el futuro reduce el sentimiento de soledad, según las conclusiones extraídas de la investigación. De esta forma, practicar yoga, tai chi, o cualquier otro programa basado en la reducción del estrés a través de la concentración y técnicas de meditación controlada, hace que nos sintamos menos solos.

En el estudio realizado por el doctor Cole, 40 adultos con edades comprendidas entre 55 y 85 años fueron asignados al azar a un grupo de meditación o a un grupo de control que no practicó ninguna técnica de relajación. Todos los participantes evaluaron al inicio y al final del estudio su grado de soledad, utilizando una escala predeterminada. Los sujetos que meditaron asistieron durante dos meses a reuniones semanales de dos horas en las que aprendieron técnicas de concentración, atención y respiración. También llevaron a cabo 30 minutos de meditación diaria en casa y asistieron a un retiro de un día de duración.

Finalizado el estudio, los sujetos que practicaron la meditación registraron menores niveles de soledad que los incluidos en el grupo de control. "Si bien se trata de una muestra pequeña, los resultados han sido muy alentadores", destacó el doctor Michael Irwin, colega de Cole y profesor de Psiquiatría y Neurociencia en el Instituto Semel para la Neurociencia, quien añadió que el estudio "se suma a un nuevo cuerpo de investigación que muestra los beneficios positivos de una creciente variedad de técnicas de meditación, como el tai chi y el yoga".

Fuente: elsiglodetorreon.com.mx


Meditación de alta Tecnología Synchronicity