viernes, 30 de agosto de 2013

Científicos decodifican el proceso crítico de limpieza de células muertas del cerebro.




Un equipo de investigadores ha decodificado el proceso crítico por el cual el cerebro se limpia de células muertas, en un estudio que podría contribuir al tratamiento de enfermedades neurológicas, según un artículo que publica este viernes la revista Developmental Cell. La "basura en el cerebro", en forma de células muertas, puede retirarse antes de que se acumule porque puede causar enfermedades neurológicas tanto raras como comunes, como el mal de Parkinson, según los investigadores de la Universidad de Michigan. 
El equipo, encabezado por Haoxing Xu, profesor asociado en el Departamento de Biología Molecular, Celular y del Desarrollo en la UM, identificó dos componentes críticos en este proceso de limpieza. Uno de ellos es una proteína esencial de canal de calcio, TRPML1, que ayuda en las llamadas células llamadas micrófagos o microglía que barren las células muertas. El otro, explicó el artículo, es una molécula alípida que ayuda a activar la TRPML1 y el proceso que permite que los micrófagos eliminen esas células muertas. El laboratorio de Xu identificó, además, un compuesto químico sintético que puede activar la TRPML1.

Dado que este compuesto químico en última instancia ayuda a activar este proceso de limpieza celular, provee un posible objetivo para el desarrollo de un medicamento que ayude a combatir estas enfermedades neurológicas. Los científicos empezaron a observar una enfermedad muy rara, llamada mucolipidosis Tipo IV, un mal neurodegenerativo infantil caracterizado por múltiples discapacidades.

Un exceso de células muertas lleva a que las células micrófagas maten también las neuronas sanas El grupo de Xu encontró que la carencia de la función de TRPML1, que es el canal por el cual se libera calcio del lisosoma −el centro de reciclaje de la célula− en las células micrófagas, contribuye a estas condiciones neurodegenerativas. Si ese canal de calcio no funciona, no puede distribuirse el calcio y las células muertas no son eliminadas, dijo Xu. El compuesto químico sintético estimula el canal de calcio de TRPML1 para que libere calcio en la célula. Además las células muertas "son malas para las células vivas", dijo Xu.

Un exceso de células muertas lleva a que las células micrófagas maten también las neuronas sanas que son necesarias para la función neurológica lo cual, a su vez, puede llevar a estas enfermedades neurodegenerativas.

Fuente, 20minutos.es, 30 de agosto de 2013

Synchronicity, Medita México

miércoles, 28 de agosto de 2013

La terapia de la risa, un estímulo que genera bienestar



Los seres humanos no se alcanzan a imaginar las bondades y beneficios que puede producir la risa. Este estímulo, que envía señales nerviosas al cerebro, genera una mayor respuesta del sistema inmunológico ante diversas enfermedades y es capaz de curar la depresión, el estrés y la angustia.

Por eso la risa termina convirtiéndose en un tratamiento efectivo para controlar enfermedades que involucran el sistema inmunológico. De ahí la importancia de que hayan surgido clínicas especializadas en el mundo que ven la terapia de la risa como el alivio de cualquier afección.

La Fundación Doctora Clown es un proyecto no lucrativo que surgió con el fin de llevar la terapia de la risa a niños con diversos padecimientos, que se encuentran recluidos en hospitales, hogares de las municipalidades o albergues, para muchos de los cuales la esperanza de vida es mínima. Sus integrantes buscan que por medio de actividades animadas los pacientes se sientan bien anímicamente y asimilen mejor sus tratamientos.

Luz Adriana Neira fue la gestora de esta idea que nació en Suiza hace 15 años. Esta doctora conoció la técnica clown en su viaje a Europa, allí empezó su sueño de traer este magnifico proyecto de curación. Recibió el apoyo de un grupo de médicos suizos que se comprometieron a ayudarla a montar su propia clínica en Colombia.

A su llegada al país algunas entidades médicas se declararon escépticos de su técnica, por creer que podría afectar la tranquilidad de sus pacientes. El Hospital Simón Bolívar, de Bogotá, creyó en la iniciativa y permitió que un grupo de personas disfrazadas de payasos trajera alegría a los internos, sobre todo a los niños. Hoy, gracias a esa colaboración, hacen presencia en la mayoría de los hospitales distritales de la capital y en dos de Cali y Medellín.

“La terapia de la risa es un técnica que acompaña el proceso médico de los pacientes. A través de la risa y la alegría se nos disparan una cantidad de hormonas, las glándulas empiezan a trabajar, se fortalece el sistema inmune, el sistema digestivo funciona mejor y eso hace que nos relajamos”, explicó Patricia Sequeda, coordinadora de proyectos de la fundación y psicóloga clínica.

El grupo de profesionales de la risa llega a esas entidades médicas a ofrecer espacios de alegría generados por la música, los títeres, la globoflexia, la magia, los malabares y las lecturas. Estudios científicos demuestran que una persona que tenga un mejor estado de ánimo absorbe mucho más fácil los medicamentos.

“Muchas de nuestras enfermedades son emocionales, eso quiere decir que si cambia la energía de nuestro cuerpo nos mejoramos más rápido. Doctora Clown imparte alegría y sonrisas cuando se puede. Tenemos experiencias comprobadas de llegar a servicios de urgencias y a las dos o tres horas tener a ‘pacienticos’ dados de alta”, expresó la psicóloga, gestora también de los proyectos sociales de la fundación.

LA RISA ES UNA MEDICINA

Si una persona adicta a las drogas supiera que su cuerpo puede generar estímulos más fuertes que los mismos narcóticos, no sería un consumidor ni dañaría su sistema. Las endorfinas, sustancias derivadas de la risa, son hormonas consideradas analgésicos naturales segregados por el cerebro, que proporcionan un estado bioquímico conocido como la felicidad.

Según el médico cirujano Fernando Quintero, “el ser humano siempre se alivia con todo lo que le produce alegría y se enferma con todo lo que le produce angustia”. La risa constituye una terapia de relajación que involucra a casi todos los sistemas que tiene el cuerpo.

“Eso sucede la mayoría de las veces; está casi comprobado, y no por filosofías o por lo que dice la gente, sino por personas muy estudiadas y científicos”, afirmó Quintero, quien es el director del Hogar Santa Rita de Casia, en Bogotá, centro de protección visitado con regularidad por la Fundación Doctora Clown, el cual acogió a niños abandonados por sus padres, por el simple hecho de haber nacido enfermos.

Una sola carcajada es capaz de afectar los niveles físicos, mentales y emocionales de las personas, pues ayuda a segregar hormonas compuestas de serotonina, dopamina y endorfinas, las cuales bloquean las sensaciones de dolor. Estas sustancias pueden generarse por medio de la risa, el deporte, los besos, el sexo, los abrazos y hasta con un chocolate.

En este proceso trabajan más de 100 músculos, mejorando la circulación de la sangre, que se hace mucho más fluida. El sistema digestivo funciona correctamente, las defensas se fortalecen y por consiguiente las personas terminan sintiéndose mejor y con mayor fuerza.

Sigmund Freud fue uno de los primeros científicos en estudiar lo efectos de la risa. Para él, esta acción y el llanto eran una especie de ‘vómito mental’. Cuando una persona siente la sensación de malestar y vomita, inmediatamente pasa de un estado doloroso a uno de bienestar, sintiendo mayor tranquilidad.

Las vestimentas coloridas, los instrumentos musicales que tocan y la voz de los doctores clown producen emociones en los niños. “Esas betaendorfinas que se derivan de la risa, las cuales generan las hormonas de la felicidad, producen un estado de bienestar, como éxtasis en el cuerpo y esa es la razón por la cual habría una mejoría en la enfermedad del paciente. Esa música y vestimenta que trae Doctora Clown, produce sensaciones chéveres en los niños, puede que no los cure por completo, pero sí los mejora”, aseveró el doctor Quintero.

En ocasiones, no es posible llevar a cabo la terapia de la risa, ya que hay niños recién operados en los que una sonrisa podría causarles dolor, entonces idean otras estrategias para estimular su cuerpo y ayudarlos a fortalecer su nivel emocional.

La fundación trabaja con el niño interior, “así tengas 100 años hay un infante dentro de ti. En los hospitales lo hacemos con niños de cero a 16 años, pero si hay necesidad de hacerlo con personas mayores, se hace. A veces la terapia va para la familia. Supongamos que el bebé está dormido y sus padres están deshechos, entonces esa terapia está dirigida a ellos”, explicó Sequeda.

Estas visitas se han hecho ininterrumpidamente desde hace 15 años, gracias al trabajo externo que lleva a cabo Doctora Clown. Sus ingresos mensuales les permiten organizar, por lo menos, cuatro visitas mensuales a cada uno de los hospitales, en las áreas de pediatría, quemados y cancerológicos, mientras que a los centros de protección llegan dos veces por mes.

QUIÉNES INTEGRAN DOCTORA CLOWN

La fundación está integrada por artistas profesionales, actores, cantantes y voluntarios. El proyecto se mantiene gracias a trabajos externos que ofrecen a grandes compañías, que requieren sus servicios de lúdica empresarial para persuadir a los empleados en normas de seguridad, así como de gestión de calidad, según la necesidad corporativa.

Doctora Clown llega a cada uno de los hospitales con dos artistas y un voluntario, que gracias a talleres previos de aprendizaje, analizan las necesidades de cada uno de los pacientes y deciden qué terapia es la que más se ajusta a los distintos casos.

“Ellos tienen una preparación mensual de fortalecimiento de todas sus habilidades, un artista puede llegar como solo músico, pero al final termina haciendo otras cosas, pues el mismo paciente le va creando su necesidad. Éstas pueden ser música, magia, globoflexia, malabares, función de títeres o cuentos”, explicó Sequeda.

En el caso de los niños especiales, es decir, con síndrome de Down, parálisis cerebral, hidrocefalia, entre otras condiciones, la mejor alternativa será la música, pues no es posible una mayor interacción entre los payasos y ellos.

Tanto los artistas como los voluntarios deben prepararse para distinguir cuándo un paciente es muy vulnerable y no es posible tener un contacto cercano. En muchos casos pueden estar ante un niño con depresión, por lo que deben dar una atención más especial. Los doctores Clown tendrán que conocer perfectamente los estados de ánimo de los menores.

Juan Díaz, conocido por los niños como el doctor Jamal, trabaja desde mayo del año pasado en la Fundación. Este hombre llegó a un punto donde no le encontraba sentido a su vida, por eso decidió ser voluntario de esta clínica especializada en la risa y servir para aquellos que lo necesiten, sin cobrar un centavo.

“Después de terminar de estudiar las cosas que quería, me di cuenta que el que no vive para servir, no sirve para vivir. Quise dedicar mi vida a servir a los niños pobres, trabajadores sexuales y recicladores. Trabajando con ellos le encontré sentido a mi vida y pude cambiarla por completo, estoy muy feliz”, aseguró Díaz.

Sus visitas no consisten en más que brindarles “felicidad, cariño, esperanza, alegría, calor, todo lo que ellos necesitan, nuestro trabajo es que se diviertan y se olviden de la situación en la que están, cuando ese cambio se refleja en sus ojos, nosotros pasamos a otro nivel”.

Doctora Clown hace presencia en Bogotá, Medellín y Cali. En estas dos últimas tienen a tres profesionales trabajando en dos hospitales. Por falta de recursos no hay mayor cobertura, pero están iniciando un proceso que les permita ampliarse y llegar a más rincones del país.

“No tenemos competencia; si hacen 10 fundaciones más de la risa, seremos felices. Somos los pioneros en Colombia, pero si crean 20 más, nos alegramos, porque estarán cubriendo lugares donde no podemos llegar”, finalizó Sequeda.

Fuente El Universal, Colombia
3 de marzo de 2013.

Synchronicity, Medita México


lunes, 26 de agosto de 2013

El poder de la risa


Quién no ha escuchado alguna vez que la risa es saludable, o que es un gran remedio; pero, ¿qué hay de cierto en ello? Numerosos estudios confirman que la risoterapia, además de divertida, puede ser una terapia muy efectiva para diversas dolencias, ¿a qué esperas para reírte? 



"La vida es en su totalidad una gran broma cósmica. No es algo serio, tómala seriamente y la perderás. Compréndela únicamente a través de la Risa". OSHO. 
Reírse es una función biológica necesaria para mantener el bienestar tanto físico como mental, una hermosa puerta paralograr la relajación, abrir nuestra capacidad de sentir, de amar, de llegar al silencio, al éxtasis, a la creatividad, sencillamente utilizando la risa como camino. 

La risa incluso tiene su propio lugar físico en el cerebro, que se encuentra en el córtex prefontal, la zona más humana del cerebro ya que no la desarrollan otros animales. Según los expertos en ella reside la creatividad, la capacidad para pensar en el futuro y la moral. De ahí que seamos los únicos seres con capacidad de reírnos, no de alegrarse, que es muy diferente. 

Reírse es natural, de hecho, un bebé a las 36 horas de nacido puede ofrecer una sonrisa a sus padres, además los niños están mucho más dispuestos a reírse que los adultos. Un niño sano se ríe un promedio de 300 veces al día, sin embargo, a medida que crecemos la risa es cada vez más costosa, un adulto lo hace entre quince y cien veces al día. 

Como cualquier otro ejercicio necesita ser practicado: cuanto más nos reímos, más fácil es luego provocar la risa y viceversa. Además, a reír se aprende. En las escuelas de risa enseñan que las técnicas deben ser orientadas a reírse de la situación de los demás y también de la propia. Es importante saber reírte con los demás, no de ellos, y aprender a sacar lo mejor de tu risa. En ocasiones con tan sólo un par de sesiones una persona puede conocer aspectos de su risa que le pueden ayudar para el resto de la vida. 

El principio básico de la Risoterapia reside en estimular la producción de distintas hormonas que genera el propio organismo con ejercicios y juegos grupales. Su cometido es potenciar el sistema inmunitario en general y facilitar la superación de diferentes bloqueos. Se utilizan técnicas que ayudan a liberar las tensiones del cuerpo y así poder llegar a la carcajada, entre ellas: la expresión corporal, el juego, la danza, ejercicios de respiración, masajes, técnicas para reír de manera natural, sana, que salga del corazón, del vientre, de un modo simple como los niños. 

Hay que tener en cuenta que los profesores no son humoristas sino técnicos. Un humorista buscar provocar la risa con un chiste o una situación, los técnicos nos enseñan a reír de la mejor forma posible sin esperar algo gracioso para hacerlo y se preparan y estudian para ello. 



Origen y evolución de la Risoterapia


Diferentes corrientes filosóficas conocen desde hace siglos la importancia de la risa y el sentido del humor y lo promueven de manera práctica. 
Hace más de 4000 años en el antiguo imperio chino, había unos templos donde las personas se reunían para reír con la finalidad de equilibrar la salud. En la India también se pueden encontrar templos sagrados donde se puede practicar la risa. 
En culturas ancestrales de tipo tribal, existía la figura del "doctor payaso" o "payaso sagrado", un hechicero vestido y maquillado que ejecutaba el poder terapéutico de la risa para curar a los guerreros enfermos. 
Más adelante, Sigmund Freud atribuyó a las carcajadas el poder de liberar al organismo de energía negativa, algo que ha sido científicamente demostrado al descubrir que el córtex cerebral libera impulsos eléctricos negativos un segundo después de comenzar a reír. En los últimos 30 años se ha avanzado mucho en la aplicación de la risa como terapia. 
En los años 70, un doctor californiano aplicó la alegría y el buen humor como apoyo en la recuperación y tratamiento de enfermedades, obteniendo beneficiosos resultados. A partir de entonces se comenzó a utilizar la técnica de la Risoterapia en hospitales de EEUU, Suiza, Alemania y Francia. 



El poder de la risa


¿Por qué el masaje es tan curativo? o ¿por qué las caricias son tan placenteras? Pues, sencillamente, porque ambos estimulan la segregación de endorfinas, así que cada vez que experimentamos placer, cuando sentimos estados de euforia y felicidad o cuando disfrutamos con la música, la poesía, el arte o la naturaleza, están en juego las endorfinas. 

Cuando reímos el cerebro hace que nuestro cuerpo las segregue; de hecho, una simple sonrisa emite la información necesaria que activa esa segregación de drogas naturales que circulan por el organismo, y que resultan cientos de veces más fuertes que la heroína y la morfina, pero gratuitas y no tienen efectos secundarios. 
Las endorfinas, específicamente las encefalinas, tienen la capacidad de aliviar el dolor, pero además envían mensajes desde el cerebro hasta los linfocitos y otras células para combatir los virus y las bacterias. 

Las endorfinas desempeñan también otras funciones entre las que destaca su papel esencial en el equilibrio entre el tono vital y la depresión. De ellas depende algo tan sencillo como estar bien o estar mal. 

Pero lo interesante de la risa es que se ha comprobado que los enfermos de sida o de cáncer tienen una mayor resistencia mientras mejor es su estado anímico. Por esta razón, en Canadá, específicamente en Ottawa, los atienden con sesiones de Risoterapia. 
Los especialistas descubrieron que la risa es un buen medicamento que renueva la energía del enfermo y le estimula ante su padecimiento. La risa franca estimula casi todos los órganos, sobre todo si se tiene en cuenta el incremento de la circulación que sigue al masaje vibratorio producido por los espasmos del diafragma.Gracias a ello los órganos funcionan mejor y su resistencia a las enfermedades es mayor. 




Efectos de la risa


Las ventajas de la risa no han pasado desapercibidas, incluso organizaciones diversas han hecho de la risa una forma de trabajar, y la utilizan como terapia para superar tanto problemas físicos como psicológicos. Los efectos que produce en el organismo son múltiples, y todos ellos positivos y recomendables. 

FÍSICOS:


• Ejercicio: Con cada carcajada se pone en marcha cerca de 400 músculos, incluidos algunos del estómago que sólo se pueden ejercitar con la risa. También ayuda a adelgazar reactivando el sistema linfático. 

• Masaje: La columna vertebral y cervical, donde por lo general se acumulan tensiones se estiran. Además se estimula el bazo y se elimina las toxinas. Con este movimiento el diafragma origina un masaje interno que facilita la digestión y ayuda a reducir los ácidos grasos y las sustancias tóxicas. 

• Limpieza: Se lubrican y limpian los ojos con lágrimas. La carcajada hace vibrar la cabeza y se despeja la nariz y el oído. Además elimina las toxinas ya que al moverse, el diafragma produce un masaje interno que facilita la digestión y ayuda a reducir los ácidos grasos y las sustancias tóxicas. 

• Oxigenación: Entra el doble de aire en los pulmones, dejando que la piel se oxigene más. En concreto, los pulmones mueven doce litros de aire en vez de los seis habituales, lo que mejora la respiración y aumenta la oxigenación. 

• Analgésico: Durante el acto de reír se liberan endorfinas, los sedantes naturales del cerebro, similares a la morfina. Por eso cinco o seis minutos de risa continua actúan como un analgésico. De ahí que se utiliza para terapias de convalecencia que requieren una movilización rápida del sistema inmunológico. 

• Rejuvenecedor: Rejuvenece al estirar y estimular los músculos de la cara. Tiene además, un efecto tonificante y antiarrugas. 

• Previene el infarto: Dado que el masaje interno que producen los espasmos del diafragma alcanza también a los pulmones y al corazón, fortaleciéndolos. 

• Mejora la menopausia: El buen humor es capaz de hacernos olvidar las molestias de los cambios hormonales. 

• Sueño: Las carcajadas generan una sana fatiga que elimina el insomnio. 

PSICOLÓGICOS:


• Elimina el estrés: se producen ciertas hormonas (endorfinas y adrenalina) que elevan el tono vital y nos hacen sentir mas despiertos. 

• Alivia la depresión: porque nos hace ser más receptivos y ver el lado positivo de las cosas. 

• Proceso de regresión: es decir, un retroceso a un nivel anterior de funcionamiento mental o emocional, generalmente como un mecanismo para aliviar una realidad que se percibe como dolorosa o negativa. 

• Exteriorización: ya que a través de la risa las personas exteriorizan emociones y sentimientos. A veces es percibida como una energía que urge por ser liberada, sobre todo cuando necesitamos reír y la situación social no lo permite. 

También debemos hacer hincapié en los factores sociales de la risa, como su carácter contagioso, la facilitación de situaciones socialmente incómodas y el poder comunicativo del humor. Ellos revisten una importancia terapéutica especial ante disfunciones de tipo social. 



Fuente: http://www.taringa.net/


Synchronicity, Medita México

viernes, 23 de agosto de 2013

Los beneficios de la risa (y cómo usarla para cambiar tu vida)

Dicen que la risa es la música del alma, la mejor terapia que existe y el remedio para todos los males… Pero en realidad es muchísimo más que eso: es una de las acciones más sencillas y a la vez más potentes para cambiar tu vida.

Salud y bienestar: los beneficios de una buena carcajada





¿Sabías que con cada carcajada se ponen en marcha cerca de 400 músculos incluidos algunos del estómago que solo se pueden ejercitar con la risa?
Además de eso, al reírte tus pulmones mueven 12 litros en lugar de los 6 habituales, lo que mejora la respiración y aumenta la oxigenación.
También favorece la producción de endorfinas, disminuye la intensidad del dolor, reduce notablemente el estrés, aumenta la memoria, relaja todo el cuerpo y alarga la vida.
Sin olvidarnos de otros muchos beneficios como que la risa mejora el sistema inmunológico, protege el corazón, disminuye la presión arterial y mejora el estado de alerta, la creatividad y el aprendizaje.
En realidad, nada es más rápido y efectivo que una buena risa para lograr el equilibrio, aligerar las cargas, inspirar esperanzas, conectarte con los demás y permanecer centrado y alerta.
Reír a menudo también agrega alegría y sabor a la vida, alivia la ansiedad y el miedo, mejora el estado de ánimo y la capacidad de recuperación, fortalece las relaciones, ayuda a resolver conflictos, te ayuda a ser más espontáneo, hace que dejes de ir a la defensiva y promueve la unión del grupo.
Además de todo eso, ayuda a recargar energías, cambia la perspectiva de la vida y te ayuda a permanecer emocionalmente sano. ¡Por mencionarte solo algunas de sus ventajas!

6 consejos para reír más y mejor

Y a pesar de que reírse sea increíblemente bueno, hay veces que cuesta reírse o que simplemente no sale o no sabemos cómo hacerlo.
Es por eso que, más allá de las situaciones espontáneas que nos ponen de buen humor y activan nuestra risa, te proponemos algunas maneras para empezar a incorporar la risa (y todos sus beneficios) a tu día a día.
#1) Medita. ¿Sabías que la meditación es una de las técnicas más eficaces para mejorar tu perspectiva de vida, aumentar el humor y aportar optimismo?
Hace unas semanas te compartimos 100 razones para meditar, y lo cierto es que no hay ni una sola para no empezar a hacerlo.
Puedes usar la mejor técnica para ti: cerrar los ojos y concentrarte en tu respiración, dejar la mente en blanco, escuchar los audios de Omsica para entrar en Alfa en cuestión de segundos y cambiar el estado de tu mente cuando quieras… ¡Lo que más te guste!
Pero ten algo en cuenta: la meditación y la risa son un perfecto complemento, así que si tienes al menos cinco minutos al día de entre los 1440 que hay… resérvate algunos para meditar.
# 2) Cambia tu actitud: ¡sonríe más! La sonrisa es el comienzo de la risa y además también es contagiosa. Así que la próxima vez que veas o escuches algo que sea agradable simplemente sonríe… Una cosa lleva a la otra, y por algún sitio hay que empezar.
# 3) Rodéate de personas divertidas. Pasa tiempo con personas que se ríen fácilmente y que encuentran el humor en las situaciones más cotidianas.
Recuerda que la risa se contagia, así que rodearte de personas que se ríen con facilidad te ayudará desencadenar más risas.
# 4) Más risas y menos lamentos. En lugar de lamentarte por las frustraciones de la vida, trata de reírte de ellas.
Si hay algo que es tan frustrante o deprimente que es ridículo aprende a enfocarlo con ironía e incluso imagina cómo podrías compartirlo con tus amigos.
Ante las malas situaciones, busca el humor. Esto te ayudará a mejorar tu estado de ánimo y el de quienes te rodean.
# 5) Usa recordatorios. Pon un cartel divertido en tu oficina, elige un protector de pantalla que te haga reír o ten a la vista un marco de fotos con alguna fotografía divertida en la que salgas junto a tus amigos o familiares en una situación divertida o riéndose.
# 6) Escucha música. Hace algún tiempo te hablamos sobre los beneficios de escuchar música. Entre ellos se encuentran que mejora el humor.
Y después de esto… ¿Te animas a reírte más y tomarte la vida con humor?
Piensa que el humor funciona de manera rápida: en menos de medio segundo el hemisferio izquierdo analiza las palabras y estructuras de la broma, y el hemisferio derecho “entiende” la broma mientras en el área visual se crean imágenes y finalmente ríes.
Así que vamos a sonreír… ¿Qué es lo que te hace reír? Cuéntanos tus situaciones más divertidas, tu película favorita o incluso una buena broma con la que te reíste mucho.
La cuestión es que todos nos riamos y empieces a sembrar el hábito de reírte todos los días.

Fuente: http://www.omsica.com/
03, August 2012
Synchronicity, Medita México

miércoles, 21 de agosto de 2013

Sexo y meditación: para tu cerebro es casi lo mismo

En la fantasía del placer abundan las imágenes de orgasmos explosivos e instantes de iluminación repentina, o incluso, las dos experiencias simultáneas. Mucho se ha especulado sobre los efectos del sexo y la meditación en nuestra mente, pero ahora, gracias a las resonancias magnéticas y la neurociencia, es posible entender lo que sucede con el cerebro cuando llegan esos momentos de gracia. Y la conclusión es que ocurren reacciones similares ante el placer que nos brindan.
En el plano cerebral lo primero que se observa es la activación de los hemisferios. Con el sexo se enciende el hemisferio derecho, con la meditación el izquierdo, pero en ambas experiencias, ocurre una comunicación bilateral en el cerebro que logra disminuir la sensación de dolor, se genera una pérdida de la capacidad de auto observación y se reduce la percepción de los límites corporales.
pareja_meditandoEn otras palabras: el estado de placer y gracia que acompaña tanto al orgasmo como al nirvana nos dice que no hay blancos y negros cuando hablamos de sagrado y mundano. Y además que nuestro cerebro, sometido a estas experiencias, responde de manera parecida.
Lo interesante, como señala un artículo en Scientific American, ocurre con nuestra identidad del ser (ego) y la auto observación. Acá hablamos de la capacidad de “registrar lo que nos está ocurriendo”, lo que implica una observación y análisis constante de las situaciones que nos ocurren, y por lo tanto, la creación de una cantidad de historias que nos contamos a nosotros mismos para “organizar” la experiencia consciente. Esta, en mayor o menor grado, se va de paseo cuando llegamos al climax.
Y si has experimentado un orgasmo de alta potencia, o te has acercado al Nirvana, sabrás que en ese momento “el mundo se esfuma” y la mente se queda con muy poco, o casi nada. Sólo conciencia.
mujer_orgasmoLa búsqueda de estas investigaciones es entender la neurociencia detrás de nuestras  experiencias. Muchos sexólogos dicen que nuestro principal órgano sexual es el cerebro, porque allí generamos los pensamientos erotizantes que hacen del sexo un placer más elevado. Y algo similar podemos decir de la meditación, donde la observación de la actividad mental, un producto del cerebro, permite crear un distanciamiento entre los pensamientos y la conciencia.
Es por ello que hay cada vez mayor énfasis en conectar ambas experiencias para alcanzar una mayor profundidad y placer en el encuentro con la pareja y con uno mismo. Por ejemplo, Nicole Deadone habla de la Meditación Orgásmicacomo una técnica para despertar nuevas sensibilidades en la pareja para vivir el encuentro sexual más allá del cuerpo.
Pero claro, una cosa es sentarse a respirar y ver pasar los pensamientos, y otra son los jadeos y gemidos que acompañan el vaivén de la pareja mientras hace el amor. Lo que si es cierto es que en ambos casos hay un placer que inunda nuestro cerebro y nos permite acercarnos a otros estados mentales… y a nuestro ser amado.


Synchronicity, Medita México

lunes, 19 de agosto de 2013

La Meditación como Vía a la Felicidad

La Felicidad es consustancial al ser humano y a otras especies: la simple observación del comportamiento del ser humano demuestra que la felicidad es una experiencia al alcance de nuestra vivencia.  La felicidad se presenta en una constelación de manifestaciones, desde la alegría, el placer, el gozo, el bienestar, la satisfacción, la armonía, todas con un correlato de actividad biológica, localizada en el lóbulo pre-frontal izquierdo del cerebro, desde donde se regula al centro de las emociones o sistema límbico. Cuando se activa el lóbulo pre-frontal izquierdo del cerebro, la sensación que se experimenta es de felicidad, en cualquiera de sus manifestaciones y en relación con el estímulo interno o externo que le da origen (una ilusión, un logro alcanzado, una cena agradable, el abrazo amoroso, el nacimiento de un nuevo ser).


Existe mucha información científica que apoya este conocimiento. Se sabe además, que esta manifestación  de felicidad, está codificada genéticamente, de tal manera que todos tenemos el potencial de llegar a experimentar la felicidad, unos más que otros,  ya sea de una manera casual o azarosa, o de una forma más sistemática y auto-dirigida. Existen los genes de la felicidad, no uno sino varios, que aportan el 50% de la probabilidad de ser felices, agregando el otro 50%, aquellas condiciones del medio ambiente en las que nos ha tocado vivir.  Pero es que además, la felicidad como manifestación, parece haber sido muy importante en la evolución de la especie, ya que el placer de comer, dormir, de abrazarse con el ser querido, de  inter-actuar  socialmente, le agrega valor y da sentido a la experiencia de vida, favoreciendo la interacción con el medio y su dominio. Por el contrario, la ausencia de la experiencia de la felicidad, no le hubiese permitido a la especie humana y otras especies, el éxito evolutivo alcanzado; la vida no habría valido la pena.

La Felicidad debe ser una decisión de vida

Richard Davidson, con 20 años de experiencia en estudios para la ubicación geográfica  de las emociones y los sentimientos en nuestro cerebro, y más recientemente con la ayuda  de la tomografía por emisión de positrones y la resonancia nuclear magnética funcional, ha logrado definir, en conjunto con otros investigadores, los sitios que se encienden cuando experimentamos la felicidad o la tristeza, la primera predominantemente localizada en el lóbulo prefrontal izquierdo del cerebro y las emociones negativas en el derecho.
Pero la sentencia más interesante definida por Davidson reza que la felicidad es un acontecimiento demasiado importante para el ser humano y que no sólo es posible construir la felicidad, sino que además su vivencia no se le puede dejar al azar o a la casualidad. Davidson ( Universidad de Wisconsin) ha trabajado muchos años con el Dalai Lama y con Daniel Goleman (Inteligencia Emocional), y piensan que el ser humano, por medio de la voluntad y del ejercicio mental, puede aprender a controlar sus estados de ánimo y emociones.
La humanidad viene hablando de este tema desde hace varios miles de años, ya sea en la idea de apartarse del sufrimiento, con Budha y sus nobles cuatro verdades, con Periandro (S VII a.c en Grecia), quien le daba mucha importancia al ejercicio mental para el autodominio y la fuerza de la razón sobre las emociones, así como con Epicuro, quien invitaba a abrir la mente a los pensamientos positivos, con arreglo al carpe diem, para “aprovechar el día”, entre muchos otros pensadores.

La Felicidad se puede construir.

Hace unos pocos años se pensaba en el cerebro como un órgano rígido, terminado, estructurado, en el sentido de que lo aprendido, estaba guardado en nuestra memoria y no podía ser modificado. Hoy se conoce que lo que caracteriza al cerebro es más bien su gran plasticidad, lo que le confiere la propiedad de seguir cambiando a lo largo de la vida, no sólo desde el punto de vista funcional, sino además desde la perspectiva estructural. Esta plasticidad nos permite crear hábitos de pensamiento, de tal manera que habiendo inicialmente desarrollado un temperamento y estados de ánimo con una tendencia a las emociones destructivas, como la tristeza, la ira, los celos, el rencor, el enojo, el miedo, la angustia,  capaces de generar o agravar enfermedades dependientes del estrés.  
Hoy sabemos que se pueden cambiar los contenidos del pensamientos por medio de ejercicios mentales, hacia aquellos de carácter más positivo, que nos permitan emociones relacionadas con el bienestar. Las investigaciones recientes no solamente indican la generación permanente de nuevas conexiones inter-neuronales, sino además que como resultado de éstas, la corteza cerebral en algunas de sus regiones (la corteza cingulada anterior) es capaz de aumentar su grosor, en tanto que cambio estructural. Es decir, por medio de la decisión valiente (Osho) en relación  con la búsqueda de la felicidad, con una voluntad férrea por alcanzar este estado de manera permanente, y aprovechando la plasticidad para el cambio que nos confiere la naturaleza del cerebro, podemos transformar nuestra forma de pensar (morir para vivir), hacia un estado mental más positivo, que al mismo tiempo nos permita conservar una buena salud, o bien que sirva de complemento en el manejo médico de enfermedades ya establecidas.

La felicidad es una necesidad

Los estudios médicos de los últimos veinte años establecen la correlación entre los pensamientos negativos, las emociones destructivas y la enfermedad. Esta conexión está clara para aquellas enfermedades que denominamos “estrés dependientes” como el infarto del miocardio, el insomnio, la depresión, la fibromialgia, la lumbalgia crónica, la colítis espástica, la hipertensión arterial, la psoriasis, y otras más. Pensar negativamente, tiene consecuencias para la salud, relacionado con la elevación de algunas hormonas, entre ellas el cortisol derivado de las glándulas suprarrenales. Por el contrario, despojarse de la tensión emocional y del estrés alivia muchas de estas patologías y sirve de complemento a la terapia convencional,  previene esas enfermedades si aún no se han adquirido, y le permite al individuo una vida más llena de armonía y libre de conflicto. En Inglaterra por ejemplo, se está desarrollando un movimiento con apoyo gubernamental, en el que la felicidad de la población se debe incorporar como uno de los logros del desarrollo social  para los próximos años, tan relevante ó más, que algunos rubros relacionados con la salud económica del país.

La Meditación como vía a la felicidad

Varios son los caminos que se pueden emprender en ruta a la felicidad, la Meditación es uno de ellos. La Meditación es una tradición milenaria, ya existía en los registros védicos de la India, se ha conservado en el Oriente, y establece contacto reciente con Occidente al final de la primera mitad del siglo pasado. Esta relación se favorece a partir de la migración de monjes tibetanos a este lado del mundo, relacionado con la invasión china a sus territorios, además de la visita de jóvenes de Occidente a conocer las técnicas y a practicar la Meditación con ellos.
 La Meditación, a diferencia de lo que comúnmente se piensa, es un ejercicio mental para eliminar durante su práctica, todo pensamiento, toda emoción,y toda imagen.   Esta actividad, que puede durar de 30 a 45 minutos por día, tiene como recompensa durante las primeras etapas, generar una sensación de arrobamiento, de paz, de armonía muy agradable, que invita al meditador a permanecer en ese estado la mayor parte del tiempo posible. Este fenómeno está relacionado con la activación de un proceso subconsciente que resulta de liberar la mente transitoriamente de las funciones cognitivas.
La Meditación promueve por tanto el desarrollo de un estado especial de felicidad,  corroborado por medio de los estudios científicos, cuando demuestran que durante el acto meditativo, se encienden o activan las zonas del cerebro conocidas por su relación con el bienestar, entre otras, el lóbulo pre-frontal izquierdo del cerebro. El deseo por alcanzar un objetivo placentero, genera la producción en nuestro cerebro de una sustancia conocida como dopamina, que promueve la concentración, pero una vez alcanzado el objetivo, otra zona del cerebro genera la liberación de al menos dos sustancia, las endorfinas y las encefalinas, que confieren un rocío de plenitud, de goce,  de satisfacción y alegría para nuestra mente y para nuestro cuerpo. La Meditación en tanto que estado de paz, armonía y felicidad,  nutre al practicante de estos beneficios al alcance de su propia naturaleza.
Por otro lado la Meditación trae el beneficio del desarrollo de una Meta-consciencia, en tanto que habilidad de la mente para mirar el propio silencio durante el acto mismo del ejercicio, así como para observar los pensamientos ocasionales y dispersos que se presenten. Esta habilidad genera una fortaleza, de tal manera que cuando el meditador incursiona en la vida cotidiana, se está en la capacidad de  mirar los propios pensamientos y de liberar al individuo a voluntad de aquellos sentimientos que  generan estrés, acompañado de emociones destructivas, potencialmente dañinas para la salud.
Contar con la habilidad de silenciar voluntariamente la actividad mental, ya sea total o parcialmente, confiere las condiciones para que en la vida cotidiana se logre cambiar el foco de atención, desde un pensamiento negativo a otro más positivo; incluso a reevaluar positivamente un pensamiento negativo, a tono con la Psicología Cognitivo Conductual.
La paz interior y el estado de armonía que se alcanza durante la Meditación se traduce en ecuanimidad y sosiego en los actos de la vida. El desarrollo de una Meta-consciencia durante la Meditación, genera un “observador” para la vida diaria, con el propósito de conservar el estado de felicidad la mayor parte del tiempo posible. No se trata de eliminar por completo nuestras emociones y estados de ánimo, sino sólo de controlarlas, matizarlas, desarrollando una fortaleza interior que promueva un incremento del umbral a las emociones negativas y decantar en un estado pleno de felicidad y arrobamiento.

Fuente: Dr Ignacio Salom E.   
            http://geosalud.com/


Synchronicity, Medita México

sábado, 17 de agosto de 2013

Nueve maneras de alcanzar la felicidad según los científicos

Ser feliz; un anhelo universal cuyos mecanismos han tratado de entender filósofos, psicólogos, sociólogos, neurólogos, economistas… Aunque la búsqueda de la felicidad es tan vieja como la humanidad misma, su estudio científico (no religioso, ni filosófico) no lo es tanto, y las investigaciones sobre el asunto, encabezadas por el increíble avance de la neurociencia, se han multiplicado en las últimas décadas. La práctica totalidad de las ciencias han estudiado qué nos hace felices y qué no y las respuestas son tan variadas como investigaciones se han hecho sobre el tema. Estas son nueve de las conclusiones más solidas a las que han llegado los científicos. 




1. Ten muchos amigos
El contacto con nuestros amigos influye de forma determinante en nuestro bienestar psicológico, algo que todas las personas que han perdido a un amigo han comprobado en un momento u otro, y podría, incluso, aumentar nuestra longevidad. Pero, ¿cuántos amigos debemos tener para ser felices?
Las personas que tienen menos de 5 amigos sólo tienen un 40% de posibilidades de ser felicesEs la cuestión que trató de responder el psicólogo de la Universidad de Nottingham Richard Tunney, que entrevistó a más de 17.000 personas para comprobar cómo la felicidad está directamente relacionada con la felicidad. En su opinión, las personas que están muy satisfechas con sus vidas tienen dos veces el número de amigos que las personas que están muy insatisfechas. Aunque es difícil valorar estas cuestiones en términos cuantitativos, Tunney asegura que las personas que tienen menos de cinco amigos sólo tienen un 40% de posibilidades de ser felices. Sólo a partir de los 10 amigos la gente tiene más tendencia a la felicidad que hacia la infelicidad.
Un estudio del sociólogo Ruut Veenhoven llegó a la conclusión de que los países en los que la gente es más feliz son aquellos que tienen un mayor tejido asociativo. Dinamarca, el país donde hay más gente feliz, según el investigador, es además el que tiene un mayor porcentaje de personas que participan en actividades colectivas, un 92%. Este tipo de actividad social hace que disminuya el número de personas que se encuentran solas y que aumente el número de amistades de la población.
2.  Apunta cada día las cosas buenas que te han ocurrido
Tal como han atestiguado numerosos estudios al respecto, la gratitud es el aspecto de nuestro carácter más fuertemente asociado a la satisfacción vital y todas las cosas buenas que se derivan de ella, incluida la felicidad.
Según el profesor Martin Seligman, de la Universidad de Pensilvania, la manera más sencilla de experimentar la gratitud es apuntar todos los días tres cosas buenas que te hayan pasado a lo largo de la jornada. El investigador comprobó en un experimento que las personas que establecían esta rutina eran más felices que los que no lo hacían. Una práctica que recomiendan otros estudios.
Seligman ha compilado todos sus estudios en torno a la filosofía positiva en un libro muy recomendable si se quiere ahondar en el asunto;: Flourish: A Visionary New Understanding of Happiness and Well-being (Atria Books, 2007)
3. Evita la rutina: compra experiencias
La gente que vive más aventuras, no tiene miedo a probar nuevas experiencias y huye de la rutina es, por lo general, más feliz que la gente que hace todos los días lo mismo. Según Ryan Howell, profesor de psicología de la Universidad Estatal de San Francisco, las personas que gastan un mayor porcentaje de sus ingresos en comprar experiencias (viajes, cenas, ocio…), y un menor porcentaje en adquirir objetos materiales, son sensiblemente más felices.
4. Anticipa tu felicidad
Tal como explicó el coach experto en motivación Carlos Andreu en una reciente entrevista en El Confidencial, “siempre pensamos que seremos más felices cuando tengamos un trabajo mejor, o un nuevo coche, pero la ilusión no está en el cuándosino en el mientras”. Según han atestiguado diversos estudios, la felicidad aumenta en nuestras vidas si tenemos en mente vivir experiencias que sabemos van a proporcionárnosla, aunque no las estemos disfrutando en ese momento. La gente es más feliz en su trabajo cuando sabe que queda poco para las vacaciones, y el viernes somos más felices que el lunes si nos espera un fin de semana prometedor. Pensar en algo que nos va a hacer felices nos hace más felices.Pensar en algo que nos va a hacer felices nos hace más felices
En su libro Stumbling on Happiness (Vintage, 2007), Daniel Gilbert, profesor de psicología de la Universidad de Harvard, ahonda en el concepto de la previsión del placer que, asegura, puede permitirnos exprimir el doble las situaciones que nos hacen felices. En un experimento, un grupo de personas fueron invitadas a cenar gratis en un buen restaurante francés. Se les dio a elegir el momento en que iban a cenar. Las personas que retrasaron más tiempo la cena fueron las que reportaron una mayor felicidad pues no sólo disfrutaron de la velada, además disfrutaron pensando lo bien que lo iban a pasar con un buen champán y una cuantiosa ración de ostras.
5. Busca el amor
El amor tiene una gran incidencia en nuestra felicidad, algo que han comprobado cientos de estudios. Estadísticamente, la gente que mantiene una relación es, de media, más feliz que aquellas personas que no tienen pareja. Que el amor es fundamental para nuestra felicidad fue una de las principales conclusiones a las que llegó el Grant Study, un ambicioso proyecto que se desarrolló a lo largo de siete décadas y que ha constituido una de las referencias más importantes en lo que a las investigaciones sobre felicidad personal se refiere.
George Valliant, que comenzó a tomar las riendas del estudio en el año 1966, acaba de publicar un libro sobre las conclusiones de este y es claro al respecto: “Los setenta y cinco años y veinte millones de dólares gastados en el Grant Project apuntan a una única conclusión que se puede reducir a cinco palabras: la felicidad es el amor. Punto”.
6. Sonríe
En 1989 el psicólogo estadounidense de origen polaco Roberto Zajonc dirigió uno de los primeros estudios sobre el modo en que las expresiones faciales pueden incidir en nuestra psique. El investigador sometió a un grupo de voluntarios a una prueba en la que debían emitir diversos sonidos fonéticos: cuando las personas pronunciaban una i (la “e” inglesa), cuya expresión facial es similar a la de la sonrisa, se sentían mejor que cuando pronuciaban la “u”. Tras comprobar el efecto de la sonrisa en otras situaciones, como delante de un espejo o a través de fotografías, Zajonc llegó a la conclusión de que las expresiones faciales tienen una relación de causa efecto con ciertas actividades cerebrales relacionadas con la felicidad.
En definitiva, si sonreímos, aunque nuestro estado de humor no esté predispuesto a ello, seremos algo más felices. Las ideas de Zajonc han sido discutidas, pero pese a que hayan pasado más de veinte años, su hipótesis sigue siendo defendida por muchos investigadores.
7. Busca entornos azulados
Según un estudio de la Universidad de Sussex, el azul es el color que más tranquilidad transmite y el que nos hace más felices, tanto a hombres como a mujeres. Los investigadores llegaron a esta conclusión tras medir la actividad cerebral, la presión sanguínea y los niveles de sudoración en un grupo de voluntarios a los que se sometió a entornos de diferentes colores y grado de iluminación. El morado tuvo efectos similares al azul en mujeres, pero no en hombres.
El hecho de rodearnos de más colores en nuestra vida puede hacernos más felicesLos investigadores creen que los efectos positivos del azul tienen un carácter evolutivo, pues nuestros antepasados vinculaban el color del cielo por la tarde con la sensación de un día bien gastado (en el que no habían muerto) y la perspectiva de una buena noche de sueño.
Según Smith, el simple hecho de rodearnos de más colores en nuestra vida, no sólo el azul, puede hacernos más felices. Algo que es especialmente útil en invierno, cuando la oscuridad elimina tonalidades de nuestra vida. Desde que hizo el estudio empezó a llevar calcetines de colores.  
8. Persigue objetivos vitales
El neurocientífico de la Universidad de Wisconsin, Richard Davidson, ha constatado a través de diversos estudios que trabajar duro para lograr un objetivo, y hacer progresos en su consecución, activa emociones positivas y, lo que es más importante, suprime las negativas, como el miedo o la depresión. En su opinión, todos podemos cambiar a mejor, pues nuestro cerebro está preparado para ello gracias a la plasticidad neuronal, campo en el que Davidson es uno de los mayores especialistas del mundo.
9. Sé generoso
Según la psicóloga de la Universidad de Stanford Emma Seppala, directora del Centro de Investigación sobre la Compasión y el Altruismo, la felicidad no reside tanto en el tener o en mejorar el estatus social y laboral, sino en el dar. Es decir, ser compasivos y generosos con los demás incrementa los niveles de bienestar en todos los ámbitos de la vida.
El altruismo activa las regiones cerebrales que provocan placer, evista el estrés, la ansiedad y la depresión, hace que mejoren nuestras relaciones personales e, incluso, aumenta nuestra esperanza de vida.

Fuente: http://www.elconfidencial.com/
04/07/2013

Synchronicity, Medita México