¿Qué es la meditación?, En este Blog compartiremos información que te ayudará a meditar y así llevar una mejor calidad de vida (Vida holística).
En Medita Mèxico estamos convencidos de que si más mexicanos meditan, esto se traducirá en mayor paz y armonía en todo el país. Los verdaderos cambios vienen siempre desde dentro.
By www.synchronicitymexico.com
La meditación mejora la coordinación entre las neuronas: estudio
La meditación mejora la coordinación
entre las neuronas, según ha demostrado un estudio en el que se ha
medido, con técnicas de resonancia magnética, las sustancias químicas e
interconexiones neuronales y los cambios cerebrales, y donde se ha
podido comprobar que estas personas gozan de mejor salud y bienestar que
el resto de la población.
En el estudio, publicado en la revista
científica 'Plos One', se comparan los cerebros de diez meditadores de
un monasterio budista y otras diez personas sanas que no realizan esta
práctica; así, entre las conclusiones del trabajo, se encuentra que
durante la meditación tienen lugar cambios funcionales, como el aumento
de la plasticidad cerebral, que pueden mejorar la coordinación entre las
conexiones de los circuitos cerebrales y químicos, con una disminución
de la actividad metabólica neuronal y un aumento de la inmunidad, que
afectan a la estructura psicológica del cerebro, reseñó Europa Press.
De esta forma, los autores afirman que la
meditación mejora la coordinación entre las neuronas y altera los
circuitos cerebrales, "lo que puede inducir a cambios permanentes y
positivos, influyendo de manera positiva en la salud y el bienestar, por
lo que esta práctica puede ser de gran ayuda en aquellas enfermedades
que producen alteración en la atención, depresión, ansiedad, conducta y
estrés".
El estudio ha contado con la
participación del jefe de servicio de diagnóstico por imagen de Hospital
Quirón Zaragoza, Nicolás Fayed, la miembro del Departamento de
Sociología y Psicología de la Universidad de Zaragoza, Yolanda López del
Hoyo, y el médico del servicio de Psiquiatría del Hospital Miguel
Servet de Zaragoza, Javier García-Campayo, h
Neuronas y emociones
El jefe de servicio de diagnóstico por
imagen de Hospital Quirón Zaragoza, Nicolás Fayed, ha explicado que "tal
y como muestran éste y otros estudios, hay una clara relación entre
nuestras neuronas y las emociones".
Asimismo, se ha referido a la
investigación 'The estructure of mindful brain', según la cual, "los
meditadores presentan un aumento de la actividad en el lóbulo frontal
--asociado a las emociones de felicidad y bienestar--, y también de la
ínsula, que funciona como el centro neurológico de la integración
afectiva, autónoma y cognitiva". Asimismo, ha dicho, otros trabajos en
pacientes con estrés han evidenciado "cambios cerebrales en tan sólo
ocho semanas después de comenzar la meditación". Por su parte, el médico del servicio de
Psiquiatría del Hospital Miguel Servet de Zaragoza, Javier
García-Campayo, ha comentado que "estos datos confirman las bases
biológicas de la eficacia de la meditación en el tratamiento coadyuvante
de diferentes enfermedades como dolor crónico o depresión".
Metodología y resultados
El estudio ha consistido en facilitar a
los dos grupos participantes un cuestionarios de ansiedad, depresión,
deterioro cognitivo y atención y en realizar una resonancia magnética
cerebral con espectroscopia, que mide metabolitos o sustancias químicas
cerebrales en una determinada región del cerebro. Igualmente, se han efectuado estudios de
tensor-difusión, que son utilizados para observar la integridad y
conectividad de la sustancia blanca o cables que conectan las neuronas. Al comparar ambos grupos, los meditadores
han mostrado una significativa disminución de la ansiedad y depresión,
así como aumento muy importante de la atención con respecto a los
controles.
También se ha observado un incremento
significativo de la conectividad o plasticidad cerebral a nivel de las
fibras de la sustancia blanca, que conectan las estructuras profundas,
como el tálamo, con la corteza parietal superior izquierda, parte del
celebro que controla la consciencia de uno mismo. Además, el metabolito mio-Inositol está
aumentado en el cíngulo posterior de los meditadores. Este metabolito
"es importante ya que se le relaciona con una proteína llamada
interleucina (IL-2) que regula la respuesta inmune a través de la
proliferación de células T, activando las células gliales e induciendo
cambios neuroquímicos que pueden tener relevancia en condiciones
afectivas, como la ansiedad y la conducta", han expuesto desde el
Hospital Quirón.
Por su parte, el metabolito
N-acetilaspartato, implicado en el metabolismo mitocondrial de las
células nerviosas, es decir, relacionado con la energía de las células, y
el Glutamato, vinculado a la excitabilidad neuronal, "estaban
disminuidos en el tálamo izquierdo de los meditadores y todo ello se
correlacionaba con los años de meditación, es decir, a más meditación
más se modifican estos elementos", han señalado las mismas fuentes.
“Meditar es sencillamente purificar tu mente, evitar descargar
demasiados pensamientos a tu mente subconsciente. “ (Maestro Yogui
Bhajan) Hoy en día la gente se interesa en aprender y practicar la meditación, esto con el fin de liberarse de presiones y sentirse en tranquilidad.
La mayoría de las personas no conocen que es la meditación, en ocasiones se cree que el comprar un manual y sentarse en las posturas indicadas significa que ya se está meditando. El
primer paso es comprender que la meditación es un proceso que va
desarrollando la mente intuitiva, es darse cuenta que además del plano
físico, existe las sensaciones, emociones, lo sensorial.
El proceso de meditar comienza al hacerse consciente de respirar largo y
profundo, para seguidamente dejar el cuerpo físico en quietud en la
postura que te sea más cómoda. De acuerdo a la tradición yóguica,
en este estado de quietud empiezas a llevar tu mente bajo tu control, ya
que tu atención la estarás enfocando en tu respiración y en las
sensaciones que comienza a experimentar tu cuerpo físico al estar
consciente de no moverte.
Al principio no es fácil ya que el cuerpo y la mente están acostumbrados a estar en movimiento.
No se trata que durante este proceso empieces a crear pensamiento sobre
pensamiento, el querer no pensar ni desechar ese, o esos, pensamientos
que llegan; sencillamente se trata de que recibas ese pensamiento, lo
observes y lo disfrutes, ese es el primer paso del nivel intuitivo. Al
principio no estás en una actitud para mantenerte en esa posición de
dejar en quietud tu cuerpo físico, es un proceso gradual durante el cual
en la medida que haces compromiso contigo mismo para practicar, logras
ese equilibrio.
El segundo paso se da cuando ya has dominado la quietud del cuerpo
físico como mínimo 3 minutos, la mente empieza a vaciarse, es decir,
aquellos pensamientos que no quieres tocar (desagradables, etc) los
dejas pasar sin resistencia, entonces empieza la observación real de los
mismos; en ese proceso, si tu puedes tener tu mente contigo durante
este tiempo (al meditar), entonces empiezas a entender cada consecuencia
en tu vida , a través de cualquier secuencia de tu mente , es decir,
cada secuencia de pensamiento en tu día a día, la puedes entender y te
das la opción de controlar esas ondas mentales. La práctica de la
meditación se refleja en el día a día en un gran beneficio al darte
cuenta , entre otros, que tus pensamientos te llevan a manifestar en el
plano físico una realidad que empieza en tu mente, entonces eliges tener
el control de esos pensamientos.
En la práctica de Kundalini Yoga se realiza una meditación, durante
la cual, una vez que tu mente comienza a aquietarse y a no tener ningún
pensamiento “te sentirás muy acogido y eso, no puede ser descrito, en
ese acogimiento, ese proceso golpeador de pensamientos se volverá más y
más corto (Maestro Yogui Bhajan), hasta que desaparezca totalmente.
Entonces la meditación deja de ser una simple práctica y se convierte en
tu experiencia y en una transformación desde tu interior.
Con mantras o sin ellos, en posición
de loto o apoyada en almohadones, con los ojos cerrados o abiertos...
Las técnicas son distintas, pero comparten un objetivo: traernos paz. Es
mucho más fácil de lo que parece.
Encender sahumerios, sentarse con las
piernas casi hechas un nudo cual contorsionistas, con ambas manos a los
costados y el dedo índice y pulgar tocándose, con música suave de fondo y
con el claro objetivo de poner la mente en blanco... ¡alto! ¡Meditar no
es tan complicado! ¿Te imaginás que alguien puede hoy, en medio de esta
vertiginosa vida, poner la mente en blanco? Mitos fuera: meditar no es
poner la mente en blanco; más bien es casi todo lo contrario. La idea no
es no pensar en nada, sino, según la técnica, dejar que los
pensamientos fluyan pero sin enroscarse con ellos, o dirigir
intencionalmente tus pensamientos hacia cierto recuerdo o sensación para
provocar un estado armónico. Y no hace falta estar en un templo hindú
para hacerlo ni en incómodas posiciones que sólo logran generarnos
sensaciones extrañas en el cuerpo y convierten la concentración en algo
imposible. "La meditación tiene que ver con transformar nuestra mente;
lo externo no hace diferencia", explica
Kelsang Rinchung, maestra y
monja budista de la tradición Kadampa. Enrique Loor, instructor de
meditación del centro Brahma Kumaris, suma: "Las palabras ‘meditar' y
‘medicina' provienen de una misma raíz, que significa ‘sanar'. La
meditación sana el alma y el alma no es una entidad separada de uno. Uno
es el alma. La meditación trabaja en ese nivel, se ordenan las cosas de
adentro hacia afuera y se producen cambios en el estilo de vida que son
maravillosos".
"Cada persona con la que hables te va a dar una definición
diferente de la meditación y eso tiene que ver con cómo cada uno la
entiende. Para mí es la desconcentración. Sería todo lo contrario a lo
que estamos acostumbrados desde que nacimos. La meditación es un estado
más, igual que estoy despierto, durmiendo o soñando puedo estar
meditando. No es algo ajeno a las personas, es para todos, y el ciento
por ciento de la humanidad ya ha meditado sin saberlo", explica Santiago
Barrenechea, instructor de meditación de la Fundación El Arte de Vivir.
El mar de la calma
Básicamente, lo que logramos mediante el hábito
de meditar es darle un respiro, un descanso, a nuestra mente. Hay
estudios médicos que afirman que tenemos un promedio de sesenta mil
pensamientos por día, algo así como uno por segundo. Cuando te sentás a
meditar, si bien no ponés la mente totalmente en blanco, lográs que esas
olas vengan cada vez más espaciadas, generando un mar más calmo, que es
el que te permite tomar las mejores decisiones. Cuando estás en el
medio de un tsunami, saltando olas para que no te aplasten, no podés
pensar en nada más que en eso y no tenés la posibilidad de detenerte a
evaluar cada situación y tomar la mejor medida. En cambio, cuando estás
calma, con el panorama limpio, sin nada que barrenar, es más probable
que puedas darte el lujo de nadar un poco e investigar en tu propio
océano cuáles son las opciones que más te cierran.
En pocas palabras: al estar relajada, tu mente se vuelve a cargar de
energía y eso se traduce en que te sentís mucho mejor, entonces tomás
mejores decisiones porque tenés más foco y energía para concentrarte en
lo que de verdad precisás. Y como si todo esto fuera poco, te sentís
mucho más feliz.
"Los beneficios son infinitos. Por lo pronto, lo primero que nos
promueve la meditación es a pacificar nuestra mente, que esté serena,
libre de preocupaciones para que podamos experimentar la felicidad.
Además, reduce el estrés y la ansiedad, y permite que disfrutemos de
cada momento con más plenitud", explica la monja budista.
Cómo, cuándo y dónde practicarla depende de vos y de la técnica que
elijas. Acá te contamos tres bien diferentes; pero hay más, muchas más
para seguir investigando y probando hasta encontrar la que te atrape.
El Arte de Vivir
La técnica que usan se llama "Sahaj Samadhi"
("Saha" significa "sin esfuerzo" y "Samadhi" es el estado de
meditación). La idea es, entonces, llegar a la meditación de una forma
simple.
Cómo: te sentás de la manera que te resulte más cómoda y donde
quieras, pero con la espalda derecha y relajada. Cuanto más te acerques a
la postura de loto, mejor. Cerrá los ojos y aceptá los pensamientos que
aparezcan en tu mente. "Lo que resiste, persiste", dicen en la
Fundación. Por lo tanto, si te resistís a los pensamientos que van
viniendo a tu mente, sólo lograrás que continúen allí. Aceptalos y
dejalos pasar. "En la Fundación cada uno recibe un mantra propio (es
decir, una vibración, un sonido, que se repite) y cuando te sentás a
meditar y sentís que lo necesitás, lo usás. En el curso aprendés a
hacerlo en el momento adecuado", explica Barrenechea.
Cuándo: se recomienda hacerlo entre una y dos veces al día. Lo ideal
es que la primera sea por la mañana, ni bien te levantás. No hay un
lapso de tiempo estimado para meditar, pero con la práctica
vas logrando
habituarte cada vez más.
Clave: elartedevivir.org. Leete el apartado "¿Nuevo en la
meditación?". Además, en el buscador podés encontrar días y horarios de
lugares donde se puede meditar gratuitamente en todo el país.
Budismo Kadampa
Para esta tradición budista, la meditación es la
mente que se concentra en un objeto virtuoso (algo que tiene el poder de
apaciguar los pensamientos, ya que concentrarnos en eso nos produce paz
interior). Hay 21 objetos virtuosos, entre los que se encuentra el
amor, y son la síntesis de las enseñanzas de Buda.
La meditación se presenta en dos tipos: una analítica y otra de
emplazamiento. La primera es cuando contemplamos o estudiamos el
significado de las enseñanzas espirituales; y la segunda es cuando, a
través de esa contemplación, llegamos a una conclusión y nos
concentramos en ella.
Cómo: una vez que calmaste tu mente a través de la respiración, te
sentás en el suelo o en una silla, lo más cómoda que puedas, pero
siempre con la espalda recta, las manos sobre tu regazo con la derecha
sobre la izquierda y los pulgares de ambas tocándose y apuntando
suavemente hacia arriba. La cabeza debe estar levemente inclinada hacia
abajo y los ojos entreabiertos. Comenzás a meditar sobre alguna de las
21 virtudes: la preciosa existencia humana, la ecuanimidad, el aprecio
de la bondad de todos los seres, el igualarse uno mismo con los demás,
el amor que desea la felicidad a los demás... Por ejemplo, si elegís el
amor que desea la felicidad de los demás, contemplás el aprecio de la
bondad en todos los seres, comenzando por tu madre. Pensá cómo gracias a
cada uno tenés hoy tu plato para comer, tu casa, los caminos para
transitar, etc.; cómo si no fuera por la bondad de los demás no podrías
hoy disfrutar de cada pequeña cosa. Y a medida que vas reflexionando
sobre cada uno de estos seres y su bondad, vas entrando en estado
meditativo hasta generar un sentimiento de amor.
Cuándo: cuando puedas. Idealmente, por la mañana.
Clave: meditarenargentina.org. Mirá el listado completo de los
objetos de meditación virtuosos, y los libros para bajarte gratis.
Brahma Kumaris
"Nuestro punto de partida es que somos un espíritu
encarnado en este cuerpo, que es el vehículo a través del cual nos
podemos expresar", explica Loor.
La meditación para Brahma Kumaris requiere concentración en
determinados pensamientos que queramos generar. Es evocar registros que
están dentro de nosotros vinculados con la paz. Al evocarlos, aparecen
en la mente y hay que sostenerlos. La paz, el amor y la verdad son tres
virtudes que, según esta escuela espiritual, todos tenemos, por lo que
sólo basta con recurrir a ese registro para que emerja el sentimiento.
La técnica que aquí enseñan se llama Raja Yoga (‘Raja' es ‘rey' y
‘Yoga' es ‘conexión', por lo que es la conexión que nos vuelve reyes de
nosotros mismos). Es un tipo de meditación que tiene en su esencia
recuperar esa energía que está dentro del ser y activarla cuando uno lo
desea. Primero tenés que saber qué querés cambiar de vos (si sos
temerosa, ansiosa, etc.). Después, te sentás en un lugar cómodo con el
cuerpo relajado, donde quieras y como quieras. Respirá, usando el método
que prefieras. La meditación de este centro se practica con los ojos
abiertos, pero al principio podés cerrarlos hasta acostumbrarte y así
evitar distraerte. Una vez que estás relajada, buscá dentro tuyo el
sentimiento que quieras generar (amor, paz, lo que sea), y empezá a
realizar diferentes afirmaciones con ese objetivo, como "yo soy un ser
de paz", "yo soy un ser de luz", "yo soy un alma amorosa". Vas a ver que
cuando llegues al décimo ya vas a empezar a sentir lo que estás
afirmando. No es un mantra, así que no es necesario que repitas siempre
lo mismo. Podés hacer diferentes afirmaciones, pero que apunten a un
mismo objetivo, a generar un mismo sentimiento. También podés recordar
momentos en los que te sentiste así.
Cuándo: cuanto más temprano a la mañana, más fresca está la mente. La
meditación en ayunas es la más potente y te dura todo el día. La idea
es que puedas hacer una cada dos o tres horas.
Clave: bkumaris.org.ar. Mirá las meditaciones para practicar online.
También hay descargas gratuitas de libros y de cds con meditaciones
guiadas.
Inhalar, exhalar...
En todos los casos, la respiración es un paso
anterior y fundamental para poder calmar la mente y lograr la
concentración. También aquí hay diferentes técnicas y tipos de
respiraciones, pero lo importante es que te concentres en ella. Ya sea
rítmica o no, focalizate en cómo el aire entra y sale por tus fosas
nasales. De esa manera, la mente dejará de estar saltando del pasado al
futuro y del futuro al pasado, y se situará en el presente, en el aquí y
ahora. De a poco tu respiración se irá calmando y sentirás una
relajación que te permitirá ir al siguiente paso: la meditación.
El yoga y la meditación viven en la Ciudad una etapa de auge renovado
Las clases de esta práctica milenaria ganan espacios en distintos puntos y suman seguidores de todas las edades
UNA DE LAS REUNIONES HABITUALES DE MEDITACIÓN QUE SE ORGANIZAN EN EL ARTE DE VIVIR
Mientras
en Estados Unidos el gobierno de Obama impulsa por estos días la
práctica del yoga en los colegios y la medicina admite que muchos
trastornos de ansiedad y desórdenes gástricos son consecuencia del ritmo
de vida contemporáneo, en La Plata se percibe un revival, una suerte de
vuelta al misticismo con fines tal vez más pragmáticos que filosóficos:
ya nadie quiere cambiar el mundo como en los años sesenta -cuando el
yoga experimentó su primer boom-, sino calmar los nervios del presente
y, relajación mediante, encontrar en la espiritualidad su propio eje.
El
ashtanga yoga, el praná o la meditación trascendental son algunos de
los ingredientes que llegan desde Oriente con la idea de sufrir menos y
disfrutar más, y que empiezan a instalarse en la Ciudad no sólo en
centros especializados sino también en clubes de barrio, centros caseros
o sociedades de fomento donde, se apunta, el número de asistentes es
cada vez mayor.
“Es mucha la gente que se acerca con la necesidad
de conectarse con uno mismo”, asegura Gustavo Fernández, instructor del
centro platense Sahaja Yoga y quien advierte un crecimiento en el
número de asistentes luego de la inundación del 2 de abril pasado.
“Actualmente tenemos unas cincuenta personas en clase -dice Fernández-,
pero si contamos todos los que pasaron por el centro en los últimos
meses son muchísimos más”.
Una experiencia similar es la que
transmite Claudia Fila, una diseñadora en comunicación visual que, a sus
55 años, no duda en asegurar que descubrir el yoga hace ya unos quince
años le cambió la vida para siempre. A las obligaciones laborales
diarias las alterna con el tiempo que, de manera voluntaria y sin cobrar
un peso, le ofrece a la sede local de El Arte de Vivir, donde cada
curso gratuito suma a unas cuarenta personas y donde ella colabora como
instructora en un clima ganado por el aroma a esencias naturales y una
música suave y de letanía que ayuda e invita a la meditación.
“El
estrés es una pandemia en el mundo y no es raro que cada vez más gente
busque en el yoga y en la meditación una forma de vivir mejor, en
armonía”, dice Fila, para quien las enseñanzas que imparte “responden a
una filosofía de vida que se traduce no sólo en las posturas físicas,
sino también en una forma de pensar y entender el mundo”.
A modo
de apuntes sobre los beneficios del yoga, quienes lo practican aseguran
que aumenta la resistencia frente al estrés y la tensión de la vida
cotidiana. Devuelve la flexibilidad a la columna, mejora la movilidad en
las articulaciones, la densidad ósea y alarga la vida útil de los
músculos. Pero también que ayuda a prevenir enfermedades degenerativas
de tipo neurológico ya que se estimulan los centros nerviosos.
“El
yoga es la unión del ser espiritual con todo lo que lo rodea”, resume
Fernández, para quien, de todos modos, “está bien que haya personas que
lo tomen sólo como una rutina física. Hay que entender que es una
práctica que regula el equilibrio entre el cuerpo, la mente y las
emociones, para conservar y restablecer la salud”.
Con cada
clase, se cuenta, las personas logran a través de la relajación y la
respiración calmar el ritmo cardíaco, la mente y las emociones. “El yoga
permite mejorar el estado de ánimo y elevar la autoestima, dejando de
lado los niveles de depresión, miedo y ansiedad. La persona que practica
yoga es una persona que irradia luz y armonía hacia su entorno”,
asegura Claudia, quien no duda en asegurar que el perfil de los
concurrentes es cada día más variado y abarca desde nenes chiquitos
hasta adultos mayores. “Para los chicos es muy bueno -dice-, incluso en
la India, donde por supuesto la práctica está mucho más difundida, a los
nenes se les inculca desde bebés las posturas de relajación”.
Para
Fernández, sin embargo, si bien el perfil del público que asiste a las
clases es cada día un poco más heterogéneo, “las personas que mantienen
la regularidad siguen siendo en su gran mayoría mujeres. Los varones
vienen, consultan, participan y se van siempre muy contentos, pero les
cuesta incorporar esta práctica a su rutina cotidiana. En ellos, me
parece, es más fuerte la necesidad de una búsqueda espiritual que la
tenacidad por ser constante con ella”.
La buena salud emocional y física de los trabajadores multiplica su implicación con la empresa
Cuando se cuida la parte emocional y el deporte de los empleados se consigue involucrar a un mayor número trabajadores.
Un estudio del IESE habla de la necesidad de crear "empresas
saludables" en España y de "promocionar la salud como línea de trabajo
corporativa".
En el actual mercado laboral español prima lo urgente sobre lo
importante. Las empresas se olvidan de conceptos como la Responsabilidad
Social Corporativa (RSC) o el equilibrio entre la vida laboral y la
vida personal de los empleados. "Se piensa en la rentabilidad y se exige mayor productividad en las plantillas".
Esta es una de las principales conclusiones que extrae el estudio Productividad y Empresa Saludable, realizado por el IESE por encargo del Observatorio GO fit y patrocinado por Adecco, que se ha presentado esta semana.
En la investigación han participado empresas medianas, grandes y del
Ibex 35 que potencian lo que GO fit llama 'la fórmula naranja' y que se
sustenta sobre tres pilares fundamentales: actividad física, nutrición y descanso.
En Estados Unidos las empresas tienen décadas de experiencia en el desarrollo y puesta en marcha de iniciativas de fomento de hábitos saludables entre sus trabajadores.
Además de tener efectos cualitativos como la mejora del clima
laboral, de la satisfacción de los clientes y los trabajadores o el
aumento del compromiso, estas acciones reducen el absentismo suben la productividad.
En España, sin embargo, este tipo de acciones suelen ser de carácter aislado y rara vez forman parte de una estrategia transversal
que asegure su eficacia y su rentabilidad. Esta situación, que ya de
por sí demuestra un claro retraso de este tipo de políticas en España
respecto a otros países del primer mundo, ha empeorado con la crisis.
Ejercicio físico y eficacia
La práctica del ejercicio físico también tiene un componente emocional que une a quienes lo practican,
según ha dicho en una charla sobredeporte, solidaridad y recursos
humanos Margarita Álvarez Pérez de Zabalza, directora de Marketing y
Comunicación del Grupo Adecco, quien ha explicado que la salud de los
trabajadores y su actitud para el trabajo están estrechamente
vinculadas, y son factores clave para una mayor eficacia, competitividad y productividad.
Así, Margarita Álvarez ha utilizado el ejemplo de Adecco poniendo
de manifiesto que cuando se cuida la parte emocional y el deporte de los
empleados, ligándola con el compromiso social, se consigue involucrar a un mayor número de empleados haciendo además, que estos multipliquen su implicación un cien por cien.
El estudio deja claro que las medidas de fomento de hábitos
saludables tienen notable efecto a medio y largo plazo, y asegura que
"para que la empresa crezca con rentabilidad, hay que tomar medidas
previamente, cultivando el buen ambiente del equipo, para lo que se necesitan políticas que los mantengan ilusionados y productivos".
Dentro de estas medidas de motivación están las prácticas que hacen
de la empresa un lugar saludable en el que sus miembros pueden cuidar de su salud corporal, intelectual y espiritual.
Empresas saludables
Es lo que se conoce como Empresa Saludable y que el estudio describe como "aquella que tiene entre sus objetivos ayudar a sus miembros a mantener un tono vital corporal y mental sano". Un enfoque global de la salud que en España las empresas aún no aplican, dice la investigación.
Hoy, las empresas españolas centran principalmente sus esfuerzos en la prevención de enfermedades
cardiovasculares y del cáncer (especialmente de colón y de
próstata). Estos programas, aunque necesarios, no son suficientes.
"Las empresas deben ser capaces de dar un salto cualitativo que sitúe la promoción de la salud de los empleados como línea de trabajo corporativa incluida en el plan estratégico", explica el estudio.
Para que estas acciones tengan éxito, el estudio concluye que deben diseñarse como estrategias transversales, en las que se impliquen diferentes departamentos de la empresa.
Puesto que estas políticas tienen un coste elevado que se deben
justificar en la empresa que las lleva a cabo, el estudio recuerda que
el diseño del programa debe siempre incluir un plan de evaluación del
impacto para medir la influencia y el retorno de la inversión de estas acciones.
Espacio para la meditación en las alturas de Sao Paulo
La azotea de un rascacielos acoge a monjes budistas
SAO PAULO, Brasil (EFE).- El caótico centro
de Sao Paulo, inmerso en el ruido de los casi 7.5 millones de vehículos
que circulan por esta ciudad brasileña, de las sirenas y los gritos de
los vendedores ambulantes, abre espacio en las alturas, en la azotea de
un rascacielos, a la meditación de un grupo de budistas.
A pocos metros de la histórica Praça da República, el
helipuerto del curvilíneo edificio residencial Copán, proyectado en los
años 50 por el arquitecto Oscar Niemeyer, recibe el tercer viernes de
cada mes a un grupo de monjes budistas que, a 115 metros de altura,
escapa del bullicio del corazón de la mayor ciudad brasileña.
A las siete de la mañana y sin importar los bruscos cambios del clima
paulista, dos o tres monjes del templo Busshinji, ubicado en el barrio
central de Liberdade -habitado en su mayoría por inmigrantes asiáticos-
suben al helipuerto acompañados de no más de cinco seguidores, número
limitado por cuestiones de seguridad.
“En 2008 comenzamos las actividades de meditación en el tejado del
Copán y el objetivo era justamente demostrar todo nuestro sentimiento de
aprecio por la ciudad de Sao Paulo”, dice el monje Jisho Handa.
El religioso explica que “no se trata
de producir energía espiritual para mejorar Sao Paulo y sí de una
sintonía, de un sentimiento de amor por la ciudad y, al tiempo, de
compartir el sufrimiento del día a día de la ciudad”.
El ritual de meditación en medio de la selva de cemento del centro de
Sao Paulo, con imponentes y cincuentones rascacielos, ha llamado la
atención de muchas personas en los últimos cinco años.
“Sao Paulo es una ciudad cosmopolita y llena de contrastes sociales y
culturales, pero tener a un grupo de monjes budistas en la azotea de
uno de los edificios más conocidos no deja de ser algo curioso”, comenta
el analista financiero Luiz Soares, uno de los casi 2,500 residentes
del Copán.
El fuerte viento, que en los días fríos se transforma en un látigo
para los huesos, ahoga también las sirenas y los zumbidos de los motores
de los automóviles, que desde lo alto parecen pequeños insectos que no
perturban los 75 minutos de concentración de los monjes y practicantes
del budismo en el helipuerto del Copan.
Ni el ensordecedor ruido de las hélices de los helicópteros sobre Sao
Paulo, la segunda ciudad con mayor tráfico de ese tipo de aeronaves
después de Nueva York, consigue interrumpir la concentración del
grupo.”Aquí siento una corriente diferente, sin igual, que no se siente
en la meditación que hacemos en casa o en los templos que visito”,
subraya el camarógrafo de cine Rafael William, practicante de budismo,
quien valora el “crecimiento no sólo espiritual, sino también en las
esferas social y familiar”.
La agitada ciudad, vista desde 37 pisos de altura, permite un espacio
para la reflexión, según el monje Luiz Ryusho, ordenado hace un año.En
su opinión, “lo importante de esas sesiones de meditación es vivir una
experiencia de cómo son las cosas del mundo y cómo ellas actúan en las
personas desde la óptica budista”.Después de la sesión, ya en la calle,
los dos monjes y un seguidor vuelven al rutinario ritmo paulista y a
pesar de ir con sus particulares túnicas, que no pasarían desapercibidas
en otro lugar, se sumergen en el río humano de personas que, desde
abajo, hace palpitar el corazón de la metrópoli.
El yoga y la meditación se incorporan a la medicina para la curación del cáncer
Alejandro Chaoul sostiene que las técnicas milenarias ayudan a la recuperación de la enfermedad
Sofía Sánchez Seda
El doctor Alejandro Chaoul, experto en medicina integrativa en el centro
MD Anderson Cancer Center de Houston, expresó ayer en el Cicca con
motivo de la jornada de Puertas Abiertas de Medicina Integrativa
organizada por Hospitales San Roque, que "el yoga y la meditación han
demostrado ayudar a la superación del cáncer y a una mejora posterior de
la calidad de vida del paciente".
El doctor Chaoul realizó un
doctorado en Estudios Religiosos por la Universidad de Rice en Houston y
es el precursor en la incorporación de la meditación del yoga tibetano
en la curación de cáncer de mama y el linfoma. "En el viejo paradigma
medicinal el cuerpo y la mente estaban separados, la ciencia se abocó al
cuerpo y la religión a la mente. También se perdió la parte de relación
entre paciente y doctor. Es necesario renovar este paradigma y contar
con las emociones en las clínicas," comenzó la ponencia Chaoul.
Los
masajes, la meditación, el yoga y la musicoterapia se incorporan en el
MD Anderson a la medicina del cuerpo y su demanda es notoria. Para
despejar dudas al respecto, el doctor Chaoul aclaró que "hay un aspecto
académico que da seriedad a todo este conjunto de instituciones que
tratan de hacer algo por la medicina integrativa. Los centros en los que
usamos estas técnicas nos juntamos todos los años para ver cómo podemos
ayudarnos unos a otros". El equipo de oncólogos del MD
Anderson atiende
además la parcela psicosocial a la hora de tratar a pacientes de
cáncer.
Alejandro Chaoul insiste en la necesidad de formar a los
médicos en medicina integrativa para que sepan recomendar la terapia
adecuada a cada paciente. "Muchas veces cuando aconsejamos la práctica
de una técnica milenaria no lo hacemos con el método completo, sino que
sacamos algo de él; por ejemplo, sólo extraemos la acupuntura de toda la
medicina china. Tenemos que tener en cuenta el trasfondo filosófico de
esa práctica," explica el doctor.
La recuperación de un cáncer
necesita, en su opinión, atender a la parte física, la psicoemocional y
la interactiva o social. "Hemos de atender a todos los que están tocados
por el cáncer, tanto al enfermo como a la familia," añade Chaoul. Otro
de los objetivos de la medicina integrativa es intentar reducir la gran
cantidad de suplementos medicinales que toman los pacientes.
Estrés negativo
El
Centro Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa de los Estados
Unidos, donde Chaoul realiza varios estudios, pone de relieve el
vínculo entre la salud mental y la física. "Todos sabemos lo que es el
estrés. Cuando nos diagnostican un cáncer el estrés crece, y si siguen
las crisis pasamos del estrés agudo al crónico. Éste es el problemático
que reduce los linfocitos o células natural killers. La meditación ayuda
a reducir el estrés, lo que influye en una mejor recuperación del
cáncer," añadió.
El doctor Alejandro Chaoul mostró diferentes
experimentos donde se revela cómo la metástasis progresa si se viven
situaciones de estrés. "La depresión es un predictor de la progresión
del cáncer y de la mortalidad," añadió. También destacó la relevancia de
mantener buenos hábitos de sueño para mejorar la curación y evitar la
fatiga.
Tras la quimioterapia los pacientes experimentan
problemas cognitivos o chemo brain. "A través de prácticas con sonidos
tibetanos de meditación podemos mejorar la memoria, la salud mental y la
percepción", manifestó Chaoul.
Sobre cómo hacer llegar las
prácticas milenarias orientales hasta las clínicas actuales, Chaoul
reveló que "hay foros y congresos como en el Instituto Mind & Life
en los que expertos en estas técnicas como el Dalai Lama y otros
representantes intentan avanzar en medicina integrativa y en el diálogo
entre esta ciencia y la investigación médica".
"No hay que ir a
un monasterio tibetano para poder meditar, pero debemos mantener los
lazos con quienes nos han dejado estas prácticas," finalizó el doctor
Chaoul.
Con la meditación: más inteligentes, más saludables, más estables
Qué es la meditación, cuáles son sus principales ventajas y cómo hacerlo.
En los últimos años, científicos
de todo el mundo se han dado a la tarea de encontrar pruebas que
demuestren cómo la meditación, una práctica milenaria que consiste
esencialmente en observar las emociones y los pensamientos sin
juzgarlos, ofrece beneficios para la salud.
Múltiples investigaciones han encontrado que reduce los niveles de
estrés, mejora la empatía y aumenta la capacidad de atención. Y la más
reciente, realizada por científicos españoles y publicada en marzo de
este año en la revista PLoS One, no se quedó corta en presentar el
provecho que los monjes zen sacan de la meditación diaria.
El estudio titulado 'Cambios cerebrales en meditadores zen, usando
espectroscopia de resonancia magnética de protón y tensor de difusión:
Un estudio controlado', concluyó que los meditadores que llevan en
promedio 15 años realizando esta actividad aumentan su atención y
disminuyen los índices de ansiedad y depresión.
Nicolás Fayed, jefe de neurorradiología del Hospital Quirón de
Zaragoza (España) y uno de los autores del estudio, habló con CARRUSEL y
nos explicó cómo surgió la idea de realizar la investigación: "Por lo
general, hacemos estudios en pacientes que tienen fibromialgia y que
también tienen depresión y ansiedad. Nos dimos cuenta de que algunos
hacían meditación y mejoraban su salud, así que se nos ocurrió hacer un
estudio con meditadores zen. La idea era ver si había alguna diferencia
en su cerebro con los que no hacían meditación".
Luego de un año de trabajo y de pruebas, y gracias a imágenes hechas
con resonancia magnética funcional, encontraron en los meditadores un
aumento de la conectividad entre la corteza cerebral y los núcleos
profundos del cerebro. Fayed explica: "La corteza comunica con
estructuras profundas como el tálamo. Vimos que en el hemisferio
izquierdo había un aumento de la plasticidad neuronal, o sea que hay una
mejoría entre la conectividad de las neuronas".
Por otro lado, en los meditadores aumenta la vitamina myo-inositol
(B8), relacionada con la proteína interleucina2, en una zona concreta
del cerebro (el giro cingulado posterior). Aquellas sustancias regulan
la respuesta inmune y activan células gliales que pueden ayudar al
sistema afectivo, la ansiedad y la conducta. Y, por último, encontraron
que en esa misma zona cerebral estaba disminuido el metabolismo de las
células nerviosas: "Es como si gastaran menos energía –dice Fayed–.
Los meditadores tienen un metabolismo más bajo que las personas que no hacen meditación".
Según el experto, meditar podría ayudar a personas que presentan
trastornos de atención –asociados con hiperactividad en adultos y niños–
y trastornos de conducta como depresión y ansiedad, así como a quienes
buscan disminuir el estrés laboral.
Por supuesto, esta investigación es solo una entre las múltiples que se han hecho al respecto. Otro estudio publicado en Psychiatry Research,
realizado por psiquiatras del Hospital General de Massachusetts,
demostró que un programa de meditación de ocho semanas puede transformar
las regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la autoconciencia,
la empatía y el estrés. Así también, científicos de la Universidad de
Emory lograron demostrar que los meditadores desarrollan más empatía con
los demás. Y una investigación de la Universidad George Mason en
Estados Unidos comprobó que los estudiantes que meditan antes de clase
logran retener los contenidos más fácil que quienes no.
La lista de pruebas científicas es larga, pero todas coinciden en que
cualquiera que sea el enfoque (yoga, budista, zen o la de atención
plena –conocida como mindfulness–), los meditadores sufren menos estrés, toman mejores decisiones y se conocen más a sí mismos.
¿Qué es la meditación?
La meditación se desarrolla desde diferentes tradiciones y
disciplinas, y el yoga –nacido en India en el tercer milenio a. C.,
aproximadamente– es una de las más conocidas y extendidas en Occidente.
El director de Natural Yoga, Gustavo Cavacini, explica que la meditación
"es un ejercicio de introspección en el cual uno trata de silenciar la
mente, de detener el flujo de pensamientos para conectar con el ser
interior".
Cuando las personas hacen hatha yoga están meditando, pues la
práctica consiste en unir el cuerpo, la mente y el espíritu. "En la
práctica del yoga se reconocen dentro del ser los cuerpos físico, de
energía, de emociones, mental y espiritual. Como todos son uno, con las
posturas se están equilibrando todos", asegura Cavacini.
Su práctica frecuente reporta ventajas para la salud física, mental y
emocional: se tonifican los músculos y se hacen más elásticos. Al mismo
tiempo, activa el sistema endocrino, ayuda a bajar los niveles de
estrés y a aumentar la concentración. Muchas posturas tienen beneficios
para órganos como el corazón, el hígado, los riñones y, como si fuera
poco, al ver cómo se siente una persona y qué piensa, puede tomar
decisiones basadas en la tranquilidad y no en las emociones.
Por otro lado, en el budismo la meditación es la herramienta
principal. Olga Sierra Santos, budista desde hace 17 años, cuenta que
"es un método que nos ayuda a darnos cuenta cuáles son nuestros estados
mentales. En el día a día estamos tan distraídos que no notamos qué es
lo que sentimos y lo que hacemos es reaccionar todo el tiempo. Cuando
meditamos, paramos y vemos qué sentimientos habitan en nosotros".
La búsqueda budista con la meditación es cultivar aspectos que
generen más tranquilidad y familiarizarse con las emociones propias. "Si
mi mente está más tranquila –explica Olga–, soy una persona pacífica.
No voy a ser reactiva sino proactiva y podré pensar lo que quiero decir
antes de actuar". A través de las meditaciones diarias, los budistas
buscan la transformación de las emociones y ser más compasivos y
amorosos.
Como estas tradiciones, existen otras que tienen a la meditación como
una práctica clave. El Tai Chi es un sistema de meditación centrado en
el cuerpo, que se ejecuta mediante movimientos suaves, estiramientos,
atención a la postura y a la respiración profunda. Otro tipo de
meditación es la promocionada por el Instituto Heartmath. Después de 20
años de investigación sobre el estrés, la fatiga y el efecto de las
emociones en el cuerpo, los investigadores de esta organización
encontraron que el corazón humano genera un campo electromagnético que
cambia según lo que una persona siente. Si se centran en el corazón
sentimientos de apreciación y gratitud, estas emociones afectan la
respuesta de todo el cuerpo. Este efecto de bienestar desde el corazón a
todo el cuerpo se logra mediante meditaciones.
El recuento de las formas de meditación es largo, pero lo
verdaderamente interesante de esta práctica es que, sin importar el
enfoque, reporta beneficios físicos, emocionales y hasta intelectuales
para quienes la realicen.
Cómo acercarse al mundo del ‘no juicio’
Contrario a lo que muchos piensan, varios iniciados en el arte de
meditar aseguran que no se trata de no pensar en nada y dejar la mente
en blanco. Para hacerlo, tampoco es necesario cumplir con requisitos
religiosos, sino tener la intención de relajarse y soltar todas las
distracciones que hay alrededor. Aunque existen muchos tipos de
meditación, y también las hay guiadas, una manera de acercarse a ella es
mediante la respiración y la observación, dos elementos básicos de esta
actividad.
Este sencillo ejercicio puede ayudarle a acercarse al mundo
de la meditación.
Lo primero es sentarse de la manera más cómoda posible, sin que la
espalda vaya a cansarse, sin dormirse, y en silencio. Algunos acompañan
con música las meditaciones, todo depende de cómo se sienta más cómodo.
Cavacini recomienda: "Apaga el celular, no tengas nada prendido, escoge
un momento en el que no tengas que ir a ningún lugar, trata de no tener
un reloj a mano y observa tu respiración".
Concéntrese en la respiración. Poco a poco, el ritmo cardíaco baja.
Esto es fundamental para que la mente entre en calma. Luego, como no se
trata de evitar a toda costa los pensamientos, en la medida en que
respire deje que las imágenes desfilen por su mente: cómo se siente, qué
piensa, qué juicios hace sobre su propia vida. Pero no se quede en eso.
Pase de uno a otro. Con paciencia, vea todo lo
que su mente le muestre.
No piense si está bien o mal, si tiene razón o no. Solo respire.
Y por último, sienta su cuerpo poco a poco: cómo están sus piernas,
sus brazos, su tronco. Lentamente, y sin dejar de atender la
respiración, abra los ojos.
Esta es una práctica que puede desarrollar durante 5 o 10 minutos
diarios. Mientras entrena su mente para que esté más centrada, puede
encontrarse con algunos obstáculos. Lo más importante, como indica Olga
Sierra, es "no hacer diálogos discursivos mientras medita, sino poner la
intención de que hace este ejercicio para transformarse, para calmarse y
para tomar decisiones desde un lugar más neutral".
10 beneficios de meditar
1. Disminuye la presión sanguínea y el estrés. Esto fue comprobado en
un estudio de la Sociedad Americana del Corazón, publicado en noviembre
de 2012 en Circulation: Cardiovascular Quality and Outcomes. Según la investigación, podría ayudar a quienes sufren del corazón.
2. Un estudio de la Universidad de Harvard del 2010 concluyó que la
mitad del tiempo que estamos despiertos nuestras mentes se pierden en
pensamientos. Es decir, 47 por ciento del día pensamos en las
preocupaciones, en cómo hacer o no hacer las cosas, y evitamos el
momento presente. Meditar ayuda a estar más centrado en el aquí y el
ahora.
3. Quienes practican meditación tienen más habilidad para leer las
expresiones faciales de los demás y muestran más actividad en las
regiones del cerebro relacionadas con la empatía, según un estudio
publicado en la revista Social Cognitive and Affective Neuroscience.
4. En los meditadores se ha descubierto también un aumento de la
densidad de materia gris en el hipocampo, una zona del cerebro
importante para el aprendizaje y la memoria, y en estructuras asociadas a
la autoconciencia, la compasión y la introspección.
5. La atención es susceptible de entrenarse, y formas de meditación como el mindfulness es una manera viable de hacerlo.
6. Al meditar, el cerebro pasa de crear ondas beta (de acción) a
ondas alfa (de relajación). Hacerlo con los ojos abiertos ayuda a entrar
en un estado de ondas alfa sin dormirse y estas regeneran los sistemas
nervioso, inmunitario y hormonal.
7. Aumenta la plasticidad de las neuronas y mejora la coordinación
entre las células del cerebro. Esto implica que los meditadores son más
abiertos a inducir cambios permanentes y positivos en su forma de
pensar, que influyen positivamente en su salud y bienestar.
8. Practicando meditación con yoga, las personas tienen músculos más flexibles y elásticos.
9. Al bajar el ritmo cardíaco mediante la respiración se reducen los índices de ansiedad, nerviosismo y depresión.
10. Cuanto más tiempo lleve meditando una persona, mayor es el
plegamiento de una zona del cerebro denominada corteza insular. Esta se
relaciona con el sistema límbico y las emociones, y con los procesos
afectivos y la conciencia. Esto lo determinó una investigación de la
Universidad de California (UCLA).
Practican meditación en escuelas para combatir violencia
Escuelas de San Francisco, California, aplican un programa de meditación que combate el estrés y el acoso escolar.
México, DF.- La meditación combate el estrés y el acoso escolar, según expertos. Por ello, en la Burton High School de San Francisco, California, las clases comienzan a las 8 de la mañana de una manera poco convencional.
A esa hora, al sonar la campana, los alumnos cierran los ojos por 15 minutos y se concentran en un mantra -repetición de un sonido sin ningún significado. Ello con el fin de calmar sus mentes.
Durante esta semana han tenido unos acompañantes muy especiales: el director de cine David Lynch, el actor Russell Brand y el jugador de beisbol Berry Zito.
Los tres meditaron con los alumnos para celebrar los seis años que las escuelas de San Francisco llevan comprometidas con el programa Quiet Time, que usa técnicas de meditación milenarias para ayudar a los estudiantes a concentrarse y mantenerse en calma pese al estrés de la escuela y de los propios hogares.
La David Lynch Foundation promueve el programa que busca promover la meditación en las escuelas de EUA para combatir la violencia y el acoso escolar.
Y
da resultado. El director de la Visitation Valley Middle School en San
Francisco, James Dierke, aplicó la dinámica en el colegio, mismo que
arrastró la fama de un centro de enseñanza problemático.
Al implantar el Quiet Time Program el ambiente escolar cambió al poco tiempo: menos suspensos y absentismo
En
un inicio, la práctica causó controversia, pues la voces críticas
argumentaron connotaciones religiosas en su práctica, pero con el tiempo
ha ganado aceptación dados los buenos resultados.
Meditación alivia síntomas de estrés postraumático, indica estudio
Una investigación publicada recientemente indica que sujetos que
padecían de estrés postraumático (Tept) aliviaron sus síntomas
practicando ejercicios de relajación y estiramientos durante varias
semanas.
Meditación podría ayudar a personas que padecen de estrés postraumático. (Foto: Archivo)
Un
estudio publicado este lunes por la revista Journal of Clinical
Endocrinology and Metabolism en Estados Unidos revela que practicar
ejercicios de meditación y estiramiento puede contribuir a aliviar los
síntomas del trastorno de estrés postraumático (Tept) y ayudar a las
personas a normalizar los niveles de la hormona corticotropina (CRH).
El trastorno de estrés postraumático (Tept) es el estado de salud
mental provocado por un evento traumático que puede causar retrocesos,
ansiedad y otros síntomas.
Los pacientes que sufren de este padecimiento psicológica presentan
altos niveles de la CRH y raramente, baja la de cortisol, hormonas muy
relacionadas con la respuesta del cuerpo al estrés.
Según el estudio, los pacientes con TEPT tienen niveles anormalmente
bajos de cortisol y se benefician del aumento de esta hormona, lo que
sucede cuando los sujetos con este mal practican ejercicios de
relajación y estiramientos durante ocho semanas.
“Los ejercicios de mente-cuerpo ofrecen un método de bajo costo que
podría ser utilizado como un complemento a la psicoterapia tradicional o
tratamientos con drogas”, afirma el autor principal del estudio, Sang
H. Kim, de los Institutos Nacionales de Salud estadounidenses.
El ensayo clínico controlado aleatorio analizó el impacto de las
prácticas mente-cuerpo en el colectivo de enfermería, un grupo con alto
riesgo de desarrollar trastorno de estrés postraumático debido a la
exposición repetida a factores estresantes extremos.
En la investigación participaron 28 miembros de enfermería, en su
mayoría mujeres, de la Clínica de la Universidad de Nuevo México (sur),
entre ellas 22 que experimentan síntomas de TEPT, y se dividieron en dos
grupos.
Un grupo tomó sesiones de 60 minutos de ejercicios de cuerpo y mente,
donde realizaron estiramientos, equilibrios y respiraciones profundas
mientras se centraban en el conocimiento de los movimientos, las
sensaciones de su cuerpo y sus alrededores, una forma de meditación. El
grupo control no participó en la clase dos veces por semana.
Entre las personas que se inscribieron en el curso de mente y cuerpo
los niveles de cortisol en la sangre aumentaron un 67 por ciento y los
resultados en la lista de control del trastorno de estrés postraumático
disminuyeron en un 41 por ciento, lo que indica que mostraban menos
síntomas de TEPT.
En comparación, el grupo control tuvo una disminución de casi el
cuatro por ciento en las puntuaciones de la lista de verificación y un
aumento del 17 por ciento en los niveles de cortisol en la sangre
durante el mismo periodo.